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Mientras los cuerpos del Gobernador, Guillermo Gaviria
Correa y de su asesor, Gilberto Echeverri Mejía, se encuentran
en cámara ardiente en medio de los tres días de duelo
decretados por la ciudad, el país se sigue polarizando
respecto al tema de intercambio humanitario.
Los helicópteros del Ejército llevaron los cuerpos hasta la
sede del batallón Pedro Nel Ospina, en Bello, Antioquia, para
un posterior análisis forense en el anfiteatro de Medicina
Legal de Medellín. Luego, sus cuerpos entraron en cámara
ardiente hasta mañana a las diez de la mañana, cuando se
lleven a cabo los actos fúnebres.
Pero, tal vez ese dolor, enredado en la angustia que sólo
puede sentir un familiar de un plagiado, condujo a diversas
reacciones por parte de familiares que no quieren que sus
seres queridos corran con la misma suerte del Gobernador, su
asesor de paz y de los ocho militares que perecieron en
cautiverio, reacciones que oscilan entre repudio y el
apoyo.
La viuda del gobernador, Yolanda Pinto de Gaviria,
responsabilizó al gobierno por el frustrado rescate del
ejército que terminó con la muerte de su marido. “Siempre
expresé públicamente y privadamente que no estaba de acuerdo,
no autorizaba ni compartía procedimientos militares de
rescate", dijo Pinto de Gaviria, mientras esperaba que le
entregaran el cuerpo de su esposo.
Claro está que su demostración de valor y entrega por las
personas que están en cautiverio las dio a conocer, anunciando
que seguirá trabajando en pro de cada uno de ellos. Con aplomo
admirable, esta mujer saca de su dolor el coraje para luchar,
ahora más que nunca, por la liberación de los secuestrados y
la paz en Colombia.
"¿Qué podría yo hacer distinto a perdonar?. No siento
rencor a pesar del daño que me han causado", asegura esta
mujer, madre de cuatro hijos y quien desde hace 13 meses que
fue secuestrado su esposo se dedica, día y noche, a buscar la
liberación de secuestrados.
"Voy a levantar esa bandera que llevaba Guillermo. Voy a
seguir trabajando por la paz en mi país, porque aquí cabemos
todos para construir una patria justa", manifestó Pinto.
Ella se declara la más fiel admiradora de su marido: "Es un
líder completo, que traspasa la historia. Quiero que todos los
colombianos lo recuerden por el movimiento que encabezó por la
no violencia".
Con la fortaleza que la ha caracterizado, la esposa del
gobernador de Antioquia ha aprovechado cada declaración para
hacer conciencia de la urgencia de un acuerdo humanitario que
"acabe con el sufrimiento de los secuestrados y sus
familias".
"Estoy convencida que esa es la única salida para que
nuestros secuestrados regresen vivos a sus hogares, no muertos
como el mío", agregó Pinto.
Por su parte, Melanie, la hija de Ingrid Betancourt, afirmó
que "no se puede jugar con las vidas de los rehenes" y pidió a
Francia y a los países amigos de Colombia convencer al
presidente Álvaro Uribe de buscar un acuerdo humanitario.
"No se puede jugar a la ruleta rusa con la vida de los
rehenes", declaró la hija de la ex candidata presidencial al
canal televisivo francés France 2, al ser interrogada sobre
los acontecimientos que en este momento tienen lugar en
nuestro país.
"El acuerdo humanitario es la única solución", agregó
Melanie desde Santo Domingo, donde vive actualmente con su
padre, el ex esposo de Betancourt, el francés Fabrice
Delloye.
Pero tal accionar de las Farc no sólo tuvo críticas,
también voces de aliento y apoyo a un presidente que buscó la
liberación de estos seres sin saber que la muerte cobraría sus
intenciones.
Para el portavoz oficial de la Comisión Facilitadora del
intercambio, designada por el Gobierno, el obispo de la ciudad
de Tunja, Luis Augusto Castro, urgió a la celebración de un
encuentro de las partes. “Hay que buscar con las Farc la
inmediata liberación de los secuestrados" y por ello urge "un
diálogo inmediato", indicó el jerarca de la Iglesia
Católica.
Del mismo modo, los generales Jorge Mora, de las Fuerzas
Militares, y Carlos Alberto Ospina, del Ejército, respondieron
que esas acciones se enmarcan "conforme a la
Constitución".
La tropa "actuó en cumplimiento de las normas
constitucionales, de buscar la liberación de personas que han
sido privadas de la libertad, como los secuestrados", declaró
el jefe del Ejército justificando la pérdida de estas diez
personas.
Quien se mostró más neutral en relación con los
acontecimientos fue el gobernador interino de Antioquia,
Eugenio Prieto, quien dijo que no se trata de buscar
culpables. “Se trata de unirnos todos, sumar voluntades y
buscar salidas concertadas a este conflicto".
Así las cosas, Colombia se debate entre el incremento de la
fuerza y el canje, tema que a elección del máximo mandatario,
se reduce en la mano firme.
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