Fuente: Adital http://www.adital.org.br
 
Ofensiva de Uribe demuestra fin de diálogos por la paz en Colombia

30.abril/2004 - Colombia – Adital – "Hemos ofrecido a los grupos violentos la posibilidad del diálogo y la solución negociada, pero lo fundamental es la paz a las buenas o a las malas", ha declarado esta semana el presidente colombiano Álvaro Uribe, indicando que los asuntos con las organizaciones guerrilleras e incluso con las paramilitares, con los cuales el gobierno posee un tratado de cese de hostilidades y desmovilización, serán tratados ahora a través de ofensivas bélicas.

La principal está siendo el "Plan Patriota", que pretende enviar alrededor de 15 mil soldados contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), en las regiones de más difícil acceso controladas por la guerrilla al sur del país. Según el gobierno, en la extensa área que tratará de controlarse, las Farc "mantienen su retaguardia intacta".

Caso se concrete, el Plan Patriota sería la ofensiva militar "más ambiciosa" de un gobierno colombiano en toda la historia de la guerra civil, de acuerdo a fuentes de la administración de Uribe. El plan debe incluir la instalación de un Centro de Entrenamiento Nacional en la propia selva para evacuación y tratamiento médico en los campos de batalla, a fin de garantizar la presencia constante de contingentes del ejército en el local.

Según periódicos colombianos, la elaboración del Plan Patriota está a cargo de funcionarios del gobierno de Uribe y el ejército nacional, con participación activa de los jefes del Comando Sur de Estados Unidos y miembros de los departamentos de Estado y de Defensa estadounidenses. Se estima el aporte de 110 millones de dólares del Plan Colombia para esta ofensiva, que contará además con el emplazamiento de contratistas, personal mercenario militar contratado especialmente por el gobierno de EE.UU., nueva táctica para evitar perder sus soldados en guerras ajenas.

Los posibles acuerdos con las Farc, como el de canje de prisioneros exigido por los familiares de los secuestrados de guerra, está fuera de cogitación para Uribe. "El gobierno no permitirá que las Farc, a través de amenazas, impongan un acuerdo (de intercambio) humanitario con condiciones que debiliten la política de seguridad democrática", dijo el presidente.