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La mayor guerrilla izquierdista de Colombia, las FARC, pidió el jueves a los gobiernos del mundo que le retiren el adjetivo de "terroristas," luego de que el presidente Hugo Chávez accedió a mediar para lograr la liberación de decenas de secuestrados a manos de los rebeldes.
La búsqueda de un acuerdo humanitario entre el Gobierno del presidente Alvaro Uribe y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia busca el intercambio de 49 rehenes, entre ellos la ex candidata presidencial y ciudadana franco colombiana, Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses, por rebeldes presos en las cárceles del Gobierno.
El carácter de "terroristas" lo asignó la Unión Europea y Estados Unidos, por actos contra la humanidad cometidos por los guerrilleros izquierdistas durante el conflicto armado interno de más de cuatro décadas que azota a la nación andina, con altos niveles de desigualdad social y de pobreza.
"Por eso, señores representantes de los gobiernos del mundo, es que creemos que tarde o temprano las cosas volverán a ser llamadas por su nombre, y el denigrante y absurdo adjetivo de "terroristas" que hoy nos endilgan la Casa Blanca y el Gobierno de Uribe será revertido, con toda justicia," indicó una carta abierta del líder insurgente "Raúl Reyes."
"Ese carácter de fuerza revolucionaria que se perfila como opción de poder, es decir, de fuerza beligerante, nos ha sido reconocido en más de una ocasión -y por la vía de los hechos- por distintos gobiernos nacionales con quienes hemos entablado diálogos," agregó la misiva publicada en el sitio en internet de las FARC.
La gestión de Chávez, apoyada por el presidente de Francia, Nicolas Sarkozy y motivada por Uribe, podría marcar el inicio de una solución al prolongado drama de los rehenes en Colombia, algunos próximos a cumplir 10 años cautivos en medio de la selva.
Chávez, un líder de ala izquierdista que se considera enemigo del "imperio" de Estados Unidos, dijo que tiene planes de reunirse con un enviado de las FARC en Venezuela, posiblemente con el máximo líder rebelde, Manuel Marulanda.
Uribe, de ala derechista y apoyado militarmente por Estados Unidos, ha emprendido una agresiva política de seguridad que ha hecho replegar a las FARC y al más pequeño Ejército Nacional de Liberación (ELN) a las selvas del país.
"Se trata, sin duda, de posicionarse ante del mundo como una organización combatiente legítima, que disputa el control del Estado colombiano y por lo tanto ameritaría el reconocimiento pleno y formal," dijo el analista Vicente Torrijos a la radio Caracol.
Reuters AlertNet