|
||||||
El presidente venezolano, Hugo Chávez, parece haber superado los primeros obstáculos para que el Gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC negocien un canje de rehenes por rebeldes presos. Sin embargo, el proceso se proyecta como una carrera de largo aliento de las partes involucradas.
La congresista opositora colombiana Piedad Córdoba, designada facilitadora del intercambio humanitario, aseguró que “el Gobierno y el grupo rebelde aceptaron negociar en Venezuela” el tema del intercambio.
También anunció que Chávez y las FARC mantendrán una reunión preparatoria en Caracas, el próximo 8 de octubre.
La senadora colombiana reveló, además, que viajará a EE.UU. para hablar mañana con congresistas demócratas de ese país y luego con familiares de Marc Gonsalves, Thomas Howe y Keith Stannsen, tres estadounidenses secuestrados por las FARC desde febrero del 2003.
Córdoba dejó abierta la posibilidad de que en su viaje a Estados Unidos pueda reunirse -a petición de las FARC- con los jefes guerrilleros alias ‘Simón Trinidad’ y ‘Sonia’. Am bos están presos en ese país y el grupo rebelde exige su libertad como condición para el canje humanitario.
Los anuncios de que las FARC aceptan ir a Venezuela, y del cronograma fijado previamente para que Chávez reúna elementos de juicio para su encuentro con las FARC, originaron reacciones de optimismo moderado.
“Esta nueva gestión de Chávez es quizá la más importante de todas las que se han hecho en Colombia con las FARC en muchos años”, declaró Fernando Giraldo, ex director de Ciencias Políticas de la Universidad Javeriana.
El politólogo, graduado en la Universidad La Sorbona, reconoció que el Mandatario venezolano “ha dado pasos importantes”, pero advirtió que “la expectativa debe ser moderada. Existen muchos factores de riesgo que pueden hacer fracasar esta aproximación en cualquier momento, aunque hasta ahora se han sorteado con éxito”.
El esposo de la rehén Ingrid Betancourt, Juan Carlos Lecompte, afirmó que también es “moderadamente optimista”.
Pedido a Uribe
El profesor Gustavo Moncayo, padre de un policía secuestrado por la guerrilla, entregó ayer en la Embajada de Colombia en París una carta dirigida a su presidente, Álvaro Uribe.
Moncayo pide a Uribe que facilite la mediación de Hugo Chávez, con vistas a lograr una solución pacífica del problema de los secuestrados por las FARC.
Moncayo fue recibido en la Asamblea Nacional francesa, donde relató el drama de los familiares de los rehenes.