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“Insistiremos en Bolo Azul”

19/09/2005 - El Pais

Luis Carlos RestrepoEl alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, asegura que con su última respuesta las Farc demuestran que no han llegado a la madurez que permita buscar una salida dialogada. “Con el ELN tenemos al menos un paso armónico inicial. No es un acuerdo, pero sí una sintonía”, dice.

Al alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, no le preocupó demasiado el último comunicado de las Farc.

A su juicio, a esa guerrilla le falta llegar a la “madurez” que le permita pasar de una búsqueda ciega por demostrar el fracaso del gobierno de Uribe, a la convicción de que el diálogo es la única salida al conflicto armado.

“Ya les llegará su momento”, dice con voz pausada, y asegura que el Gobierno insistirá en un encuentro de diez días en Bolo Azul para tratar el tema del intercambio humanitario.

Ese mismo tono lo usa para expresar que con el ELN las cosas van por buen camino. No obstante, se rehusa a ser optimista, pues en su cargo “los optimismos se pagan caro”.

Sobre estos y otros temas, como el proceso con las autodefensas y la reinserción, Colprensa habló con el Comisionado.

Luego del comunicado de las Farc, ¿cuál será el siguiente paso del Gobierno?

Insistiremos en la propuesta de Bolo Azul, porque es buena y viable. Si accedemos a la desmilitarización de dos municipios se enredaría la conversación sobre el acuerdo humanitario, pues las Farc se consolidarían en ese territorio y pondrían condiciones tan imposibles de cumplir en la mesa, que no quedaría otra alternativa que prorrogar y prorrogar la zona desmilitarizada.

Analistas aseguran que el Gobierno se apresuró a lanzar una propuesta que debía manejarse de forma discreta...

Tenemos gran dificultad para avanzar con las Farc. Ya nos ha pasado con los facilitadores, a quienes dejan esperando durante meses y a la Iglesia no la volvieron a recibir desde diciembre de 2003. Por eso intentamos abrir caminos para que se avance nuevamente, pero se niegan a hacerlo. Lo importante es que la propuesta está formulada, es viable, sensata y sana.

¿Considera que las Farc sí tienen voluntad de paz?

A las Farc les llegará su momento. Ahora están empecinadas en demostrar que la política de Seguridad Democrática fracasó y en oponerse a la reelección de Álvaro Uribe. Esas son sus dos grandes obsesiones y cuando una organización insiste tanto en confrontar al Estado, es porque no ha llegado todavía a la madurez que permite buscar una salida política.

¿Entonces no hay posibilidades de llegar a acuerdos con ellos?

Las Farc ya sienten el agotamiento en sus bases y mandos medios, así haya empecinamiento en la dirigencia. Por eso, con persistencia en la política de Seguridad Democrática y la oferta de una salida dialogada, encontraremos el camino para un diálogo útil, sin caer en los errores anteriores, porque diálogos que sirvan para fortalecer a las guerrillas son un descalabro.

¿Pasando al tema del ELN, cuál debe ser el punto de llegada tras los tres meses que se le han dado a ‘Francisco Galán’ para adelantar consultas con la sociedad civil?

Estamos en lo que la Iglesia llamó el ‘prediálogo’. Culminado ese proceso, debemos entrar a una mesa de acercamiento donde los interlocutores son Gobierno y ELN, para definir el cese de hostilidades de ese grupo armado y el cese de actividades militares del Gobierno. Consolidado eso, podríamos explorar los mecanismos para hacer la llamada Convención Nacional.

¿Ve voluntad del ELN para completar esos pasos?

Hay un buen momento para adelantar un proceso de paz con el ELN y resulta importante que esa guerrilla sepa valorar esa coyuntura. Después de tres años de intentos de acercamiento, tenemos por lo menos un paso armónico inicial. No es un acuerdo, pero sí una sintonía. Es un pequeño activo que esperamos se cultive de manera adecuada y crezca para que nos conduzca a un proceso de paz.

Dicen que uno de los que más se opone a avanzar en los diálogos es Antonio García...

Yo no refrendaría eso. Quien ha estado al otro lado liderando los acercamientos es Antonio García y eso lo celebro como un hecho importante. Que forcejee con el Gobierno y trate de imponer sus condiciones es lo normal, pero es muy importante que el hombre duro del ELN sea quien lidere la decisión de abrir este espacio con la sociedad civil.

¿Es optimista, entonces?

No soy optimista, porque en este cargo los optimismos se pagan muy caro. Uno se entusiasma, y después las ‘desinfladas’ son costosas. Pero tampoco soy pesimista porque me tocaría renunciar al otro día. Prefiero ser realista.

Hay críticas por acoger en la Ley de Justicia y Paz a 38 guerrilleros presos, que cometieron delitos atroces y no están en un proceso de paz...

El que un hombre esté en la cárcel no quiere decir que haya renunciado a su organización guerrillera. Entonces nosotros aceptamos como un hecho valioso que quienes estén en las cárceles renuncien a la guerrilla y se muestren dispuestos a colaborar con la justicia, confesar sus delitos y reparar a las víctimas.

Pero incluso el ex ministro Fernando Londoño asegura que se fomentaría la impunidad...

No se puede menospreciar la acción política del Estado para que estas personas en las cárceles se puedan incorporar en una política de paz.

Por otro lado, hay reparación a las víctimas, damos el paso a la justicia restaurativa, centrada en la reparación. Una persona puede estar en la cárcel muchos años, pero no hay sanación social ni avance hacia la paz. Es mucho más importante la reparación porque sana la herida.

¿Habrá más casos similares en el futuro?

Es bueno que el país conozca que la Ley de Justicia y Paz ha generado gran expectativa dentro de los guerrilleros que están en las cárceles. Las solicitudes pasan del centenar. Pero hemos escogido un primer grupo, sobre el que adelantamos el estudio con el fin de establecer si son elegibles para que el Gobierno pueda presentar el listado a la Fiscalía. Eso es algo que apenas estamos estudiando y tomaremos una decisión en los próximos días.

¿Se podrá cumplir el límite del 31 de diciembre para finalizar la desmovilización de los paramilitares?

Nos falta la mitad de la estructura de las autodefensas. Entre 2003 y lo que va corrido de 2005 hemos desmovilizado el 50% y en tres o cuatro meses nos toca desmovilizar el otro 50%. Y faltan estructuras tan difíciles como el Bloque Central Bolívar, el Bloque Norte, las Autodefensas del Magdalena Medio y el Élmer Cárdenas, que son muy grandes y hacen presencia en parte significativa del territorio. Hacemos un esfuerzo enorme para cumplirle al país, pero eso no es fácil.

¿Hay apoyo de la empresa privada a la desmovilización?

Uno habla con los empresarios y encuentra que hay entusiasmo, pero es complicado encontrar la fórmula operativa práctica. El matrimonio no ha funcionado.

He planteado crear la ‘gerencia para el mantenimiento de la paz’, que funcione bajo tres pilares: presencia del Estado en las zonas de desmovilización, manejo de los reincorporados con vinculación activa de la empresa privada y proyectos productivos que vinculen no sólo a los desmovilizados, sino a los desplazados.

Sería el complemento ideal a la oficina del Comisionado. Pero hay que ambientar la discusión, porque en el Gobierno dicen que suena bien, pero existe el temor que se convierta en un elefante blanco.

¿Qué sucederá con la orden de extradición de alias ‘Don Berna’?

Valga aclarar que es competencia exclusiva del Presidente. Pero ya en el caso de Mancuso se decidió suspender la decisión de la extradición, condicionada a que cumpliera unos compromisos con la paz y es de esperar que esa figura se pueda aplicar nuevamente en casos muy especiales, pero si esa es la fórmula para consolidar un proceso de paz, no dudo un minuto en que hay que transitar ese camino.

¿Cree que si se extradita un jefe paramilitar peligraría el proceso de paz?

Hemos ido labrando en la roca, abriéndole campo a un proceso difícil en el que estamos en la recta final. Cualquier medida apresurada, que genere una desbandada o que cree una desconfianza tal que lleve a muchos de estos hombres a echarse para atrás, no tiene sentido. Hay que tener presente que lo que está de por medio es la paz del país.

En sus propias palabras

“Hay muchas coyunturas que se juntan y producen la cascada de acontecimientos de las últimas semanas, pero eso es el reflejo de un trabajo intenso. Relacionar eso con la reelección, la campaña electoral o cosas baladíes y mezquinas no tiene sentido”: Luis Carlos Restrepo, alto comisionado para la Paz, en entrevista con Colprensa.


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