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Así lo anunció el Ministro de Interior y Justicia, Sabas Pretelt, ante el rechazo de ese grupo a la reunión en Bolo Azul (Valle), según la agencia AP.
“Esta es una señal que el gobierno debe seguir luchando para que los secuestrados regresen al seno de sus hogares y no tener en cuenta estas condiciones radicales de las Farc'', declaró el ministro del Interior y de Justicia, Sabas Pretelt, al responder un comunicado de la guerrilla en el que rechazó la oferta de reunirse en un sector rural del municipio Pradera.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) reiteraron en el comunicado difundido a través de internet, el jueves, que la reunión no se hará hasta que el gobierno acepte “el retiro de la fuerza pública durante 30 días de los municipios de Pradera y Florida”.
Pretelt acusó a las Farc de buscar ventajas estratégicas con su exigencia de desmilitarización de esos dos municipios del suroccidente de Colombia que tienen unos 800 kilómetros cuadrados y amplia presencia de la guerrilla.
“Ellos no se mueven de su punto de vista de sacar de un acuerdo humanitario una ventaja militar”, manifestó Pretelt, quien, sin embargo, reiteró que el gobierno está dispuesto a reunirse con los delegados de la guerrilla “cuando quieran conversar sobre el tema en cualquier punto del país, en los municipios que ellos quieren, pero sin desmilitarizarlos”.
Entre tanto la Iglesia Católica y familiares de los secuestrados propusieron adelantar gestiones confidenciales para sacar del estancamiento las aproximaciones con la guerrilla, sin hacer propuestas a través de los medios de comunicación
“Esas propuestas para que no quemen deben ser consultadas previamente con las Farc”, dijo a la AP el padre Darío Echeverri, secretario de la Comisión de Conciliación de la Iglesia Católica que trabaja por el intercambio humanitario.
“Todo esto hay que hacerlo bajo confidencialidad, en absoluto secreto para que las propuestas se vayan construyendo y se estudie su viabilidad y que no generen falsas expectativas y una desilusión, especialmente entre los familiares”, agregó.
Juan Carlos Lecompte, esposo de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, secuestrada hace más de tres años, también respaldó la necesidad de mantener en secreto las aproximaciones entre el gobierno y las Farc.
“Estoy totalmente de acuerdo con la apreciación de la Iglesia de que los contactos se deben hacer de manera secreta pues exhibirlos a través de los medios de comunicación y hacer una negociación a través de ellos es imposible”, dijo Lecompte.
Las Farc mantiene a millares de personas secuestradas, algunas desde hace mas de siete años, pero solo ofrece liberar a los que llama “prisioneros de guerra” que son 59 colombianos y tres estadounidenses que trabajaban para el Plan Colombia contra el narcotráfico y a quienes acusa de ser “espías de la CIA”, la Agencia Central de Inteligencia de los Estados Unido