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El Gobierno dejó claro que no accederá al despeje militar en San Vicente del Caguán y Cartagena del Chairá (Caquetá) con miras al acuerdo humanitario.
El primer municipio fue el corazón del Caguán en épocas del frustrado diálogo con la administración Pastrana (1999-2002) y el segundo es recordado porque allí las Farc liberaron mediante un despeje a 60 soldados de Las Delicias (Putumayo) y 10 infantes de marina de Juradó (Chocó), en junio de 1997.
"No se necesita un despeje para hacer un intercambio", dijo el vicepresidente Santos a la prensa acreditada en Casa de Nariño y agregó: "Lo que se necesita es voluntad y creemos que las Farc no la tienen".
También ayer, pero en el Congreso de la República, el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe recordó que el Presidente ha sido claro en que "no se concederán enclaves" para adelantar este tipo de conversaciones.
"Esperemos que haya una posición definitiva, pero no creo que sea posible que entreguemos ciudades o sustraigamos regiones de la presencia de la Fuerza Pública", dijo el Ministro, luego de asistir a la Comisión Segunda del Senado a un debate sobre cedulación de colombianos en Venezuela.
También fustigó el hecho de que las Farc pidan epicentros de la ofensiva militar desarrollada por las Fuerzas Militares y conocido como 'Plan Patriota'.
"Da la sensación que buscan el despeje de los lugares en donde se adelanta al 'Plan Patriota'", señaló, por lo que le pidió a las Farc "sensatez".
Según el jefe de la cartera de Defensa la guerrilla pide esos lugares porque allí están "sus principales fortalezas" y se encuentran los cabecillas más importantes de ese grupo. "Da la impresión de que es una actitud reactiva, acomodaticia según el momento", agregó Uribe.
En su comunicado del miércoles, las Farc dicen que es "apócrifa" la oferta que se les atribuyó de desmilitarización solo de unos pequeños cascos urbanos y por un lapso de 72 horas.
"La construcción del acuerdo bilateral de canje impone la necesidad de un espacio seguro, es decir, desmilitarizado, y por el tiempo que sea necesario, para que las partes expongan sin sobresaltos sus puntos de vista, realicen las consultas que a bien tengan, y, finalmente, aproximen sus posiciones a la firma del mencionado pacto", dijeron las Farc.
En una reciente entrevista reproducida por la agencia Anncol, que retransmite información emitida por las Farc, 'Iván Márquez', del secretariado, insistió en que el 'Plan Patriota' está poniendo en peligro la vida de los secuestrados y privados de la libertad.
'Márquez' también dijo que no aceptan que el Gobierno les imponga que los guerrilleros que deben salir de las cárceles sean solo los procesados y condenados por rebelión, como lo propuso el comisionado Luis Carlos Restrepo. Y argumentó que ellos no seleccionan a los secuestrados según hayan cometido o no "terrorismo de Estado" o hayan tramitado o no leyes "represivas contra el pueblo".
Las familias rechazaron que las partes se empecinen en colocar un sitio desmilitarizado como obstáculo para concretar el acuerdo. Y les pidieron a Farc y Gobierno mostrar su buena voluntad en el tema.
Los cautivos
No se sabe a ciencia cierta ni en qué condiciones se encuentran las personas que las Farc tienen en su poder, pero la lista de secuestrados y privados de la libertad con los que la guerrilla presiona un 'canje' son cerca de 60.
Entre ellos 34 oficiales y suboficiales del Ejército y la Policía; dos ex senadores, cuatro ex representantes a la Cámara, doce ex diputados, un ex gobernador, un ex ministro, una ex candidata presidencial y su fórmula vicepresidencial y tres ex contratistas estadounidenses.
Sin embargo, la lista de secuestrados civiles que tienen las Farc son muchísimos más.