|
||||||
La presencia de las FARC, el ELN y nuevos paramilitares aumenta el riesgo.
Más de 180 mil hombres entre policías y militares vigilarán las elecciones regionales del 28 de octubre. La fuerza pública redobló su pie de fuerza en los municipios más amenazados. Pero en las calles de las pequeñas poblaciones sigue reinando el temor.
La suerte estaba echada. El concejal Gildardo Antonio Toro Salazar fue ultimado a tiros este viernes en Cocorná, un municipio al oriente de Antioquia, uno de los departamentos claves de Colombia, de donde es originario el gobernante Álvaro Uribe.
Toro Salazar, quien aspiraba a ser reelegido en las elecciones regionales que se celebrarán el domingo 28 de octubre, encontró la muerte cuando hacía campaña en la vereda de Villa Hermosa, cercana al casco urbano.
Cinco hombres armados, que según los testigos, dijeron pertenecer al Noveno frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC), lo asesinaron.
Aunque este es el primer candidato asesinado en Cocorná, este es uno de los 576 municipios del país –más de la mitad- que están en riesgo de violencia para los comicios regionales que se celebrarán a finales de mes.
En el mapa de riesgo, elaborado por la Misión de Observación Electoral, MOE, que la conforman un equipo de expertos de las universidades del Rosario, Los Andes, Javeriana y varias organizaciones sociales, establece que en 164 de estos municipios el riesgo es extremo, mientras que en 174 es alto y en 237 es medio.
El riesgo en los municipios está dado por el cruce de varios factores como la presencia de grupos armados ilegales, la violencia política contra los candidatos, confrontación armada y el desplazamiento de la población.
Departamentos como Antioquia, Santander, Magdalena, Meta, Guaviare y Arauca encabezan la lista con municipios de alto riesgo para el ejercicio de la política en Colombia por estos días.
Por su parte, la Defensoría del Pueblo reconoce el riesgo en la región norte del país donde se ubican departamentos de la costa Caribe y en el noroccidente donde destaca a Antioquia.
AMENAZAS
El estudio del MOE establece que de los 576 municipios con niveles de riesgo en 367 hay presencia de la guerrilla de las FARC, mientras que en 65 hay movimientos del Ejército de Liberación Nacional, ELN, y en 99 realizan actividades los grupos emergentes de paramilitares y narcotraficantes como las Águilas Negras.
El ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, ha dicho que las FARC "tienen la intención clara de sabotear las elecciones, no los vamos a dejar. Estas elecciones van a ser las más seguras y transparentes de la historia reciente del país".
A pesar de que el mandatario colombiano niega la existencia de paramilitares, tal y como lo dijo en su reciente discurso ante el Consejo de Naciones Unidas (ONU), organizaciones como la OEA (Organización de Estados Americanos) han reconocido que unos 3 mil desmovilizados del paramilitarismo han vuelto a las armas.
Organizaciones como Indepaz han advertido que el rearme del paramilitarismo afectará los resultados electorales. El aviso también lo ha hecho el senador del Polo Democrático Alternativo, Gustavo Petro, quien ha dicho que el narcotráfico y el paramilitarismo están nuevamente comprando votos y amenazando a sus adversarios políticos en las diferentes regiones del país.
MUERTES Y SECUESTROS
Para estas elecciones regionales se han inscrito 86 mil 347 candidatos de 235 colectividades políticas.
El mapa de riesgo reconoce que siete candidatos han sido asesinados en la presente campaña electoral. Sin embargo, ese dato al parecer se queda corto.
Las cifras varían de un funcionario a otro, pues algunos hablan de 13 y 16 asesinatos, así como de 71 amenazados, ocho secuestrados y por lo menos 37 han sobrevivido a atentados.
Uno de los casos más recordados es el de Cielo González, la alcaldesa de Neiva, que en dos ocasiones ha burlado atentados de cochebombas puestos por la guerrilla de las FARC.
Hace menos de 15 días en el municipio de Villarrica, en el oriente del departamento del Tolima, uno de los más violentos, fue asesinado un candidato a alcalde y resultó herido un candidato a concejal.
Julio César Marentes, aspirante a la Alcaldía y Gonzalo Jiménez, postulante a concejal, estaban a punto de arrancar una reunión del oficialista partido de la U, en una vereda rural, cuando en circunstancias parecidas a las del candidato de Cocorná, los sorprendió un grupo de armados que sin mediar palabra hicieron correr la sangre.
Un guión parecido se repitió con un candidato a concejal en Ipiales, en la frontera con Ecuador.
Según el mapa de riesgo, en 37 de los 48 municipios más violentos de estas elecciones hay presencia de las FARC.
Además, de los asesinatos, los candidatos están expuestos a amenazas y a atentados.