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Camille Rohou, en entrevista con EL TIEMPO, reconoció que "las intenciones del presidente Uribe son alentadoras", pero dijo que es necesario pasar a una nueva etapa.
El diplomático saludó los últimos pasos dados por Colombia respecto al intercambio humanitario con las Farc, pero aseguró que ya es necesario ir más allá.
Sobre la eventual llegada de Venezuela al Consejo de Seguridad de la ONU, dijo que no debe generar temores.
La diplomacia francesa está pasando por un momento de gran actividad en la que sus emisarios están interviniendo en numerosos procesos en el mundo, desde el anhelo de que se concrete un intercambio humanitario en Colombia hasta complejos procesos de negociación en el caso del asunto nuclear iraquí, o participando en misiones de paz en el Líbano.
El embajador de Francia en Colombia, Camille Rohou, respondió un cuestionario de EL TIEMPO al respecto.
¿Qué opina de las declaraciones del presidente Uribe en torno a un eventual despeje de dos poblaciones para el intercambio humanitario?
Las intenciones del Presidente Uribe son alentadoras, pero me parece que es necesario ahora pasar a una nueva etapa y sentarse para negociar sin poner condiciones. Las discrepancias entre el Gobierno y las Farc para aceptar sentarse a negociar deben ser evaluadas al nivel de un reto que me parece mucho más importante: la vida de tantas personas. Este reto tiene otros aspectos: la posibilidad de bajar la desconfianza que cada uno tiene frente al otro y así poder hablar de reconciliación y paz en Colombia.
En eso Francia, y sin duda la comunidad internacional, está dispuesta a brindar todo el apoyo posible. De todas maneras mantenemos una línea de total discreción con la prensa en cuanto a lo que hacemos para facilitar el intercambio humanitario.
¿Su gobierno considera que las Farc aceptarían las condiciones expuestas por Uribe para dicho intercambio humanitario?
Si mantenemos una total discreción mediática en cuanto a lo que hacemos, seria curioso confiar a los periodistas lo que pensamos.
¿Francia ha continuado sus gestiones para la liberación de Íngrid Betancourt?
No hablamos con la prensa de lo que hacemos en este asunto. Es más importante la vida de los secuestrados que el derecho a la información. Nuestro objetivo es la liberación de todos los secuestrados y siempre lo hemos dicho.
Un articulo de 'Le Monde' sugirió que los secuestrados habrían sido movidos hacia una zona cercana a Pradera y Florida. ¿Su Gobierno cree posible este movimiento?
No disponemos de la información necesaria para concluir sobre este asunto.
Prosiguen las conversaciones con Irán, pero no hay nada concreto en cuanto a la suspensión del enriquecimiento de uranio...
Estamos en un proceso que no ha terminado. Hay que evitar dos obstáculos. Por un lado, llegar a una confrontación sin dejar el espacio necesario al diálogo. Por otro, dejar a los Iraníes ganar tiempo, llevándonos de reunión en reunión para poder seguir con su programa a pesar de lo que pide la Agencia Internacional de la Energía Atómica.
Francia reconoce a Irán el derecho a tener una industria nuclear civil para usos pacíficos. Pero el enriquecimiento del uranio crea desconfianza sobre los propósitos reales de Irán en cuanto a su industria nuclear.
En este marco, Irán tiene no solo el ofrecimiento de cooperación que se le hizo en materia económica y científica en junio pasado sino una propuesta para suspender de parte nuestra el proceso de adopción de sanciones en Naciones Unidas. En caso de que Irán no responda a estas propuestas en estas semanas, estaremos firmes.
¿Su gobierno piensa que la entrada de Venezuela al Consejo de Seguridad entorpecería la labor de ese organismo?
En la ONU no hay una sola voz. No es nuevo y no puede ser de otra manera. Hay que aceptar las diferencias. Claro que es más difícil dialogar con los que no están en la misma línea, pero es una necesidad. Hay que enfrentar la realidad con optimismo y personalmente la posibilidad que menciona no me parece justificar ningún temor.
Con la entrada de Rumania y Bulgaria, la Unión Europea tendrá 27 miembros. Pero hay países, como Francia y Holanda, que dijeron "no" la Constitución.
Como lo dijo el primer ministro francés, la UE acaba de cumplir una etapa en su ampliación y necesitamos una reforma institucional antes de realizar nuevas ampliaciones. En particular, hay que simplificar la forma de toma de decisiones y dejar de lado el sistema de unanimidad, irrealista en una Unión con 27 miembros.
En ese proceso Turquía no parece ir bien
El ingreso de Turquía a la UE será un problema examinado en los años que vienen teniendo en cuenta varios aspectos complicados, relacionados con las reglas del 'Club europeo', tanto desde el punto de vista político como económico, cultural y social, hasta geográfico. Mientras tanto, se tomarán en consideración los esfuerzos de Turquía para europeizarse.
¿Cómo ve el futuro de la fuerza de paz de la ONU en el Líbano?
Esa fuerza multinacional es el fruto de una decisión de las Naciones Unidas. Francia por su parte decidió contribuir de una manera significativa a su refuerzo con más de 2.000 soldados. La tarea de esta fuerza será difícil. Tiene un mandato claro definido por la resolución 1701, pero no puede solucionar el problema.
La presencia de esta fuerza no puede entenderse fuera de los grandes objetivos diplomáticos. El primero es obviamente la consolidación del cese del fuego; el segundo, la reconstrucción del Líbano; el tercero, avanzar hacia una solución duradera que pasa por la capacidad del gobierno libanés de recuperar el monopolio del uso de la Fuerza y el desarme de las milicias, en el marco de un diálogo entre los libaneses.
El cuarto objetivo es la emergencia de una solución global en el Medio Oriente, ya que existe une relación entre la estabilización de la situación en el Líbano y el contexto regional.