En la prensa   por  www.Betancourt.info 

>Adicionar en sus favoritos

>Búscar

Herramientas de traduccion :   >Free.fr  >Google


La extrema derecha gangrena el poder y el Estado.

15/11/2006 - Le Courrier International, Cambio, El Espectador, El Tiempo, El Colombiano

Los partidos que apoyan al presidente Álvaro Uribe son víctimas de sus lazos con la extrema derecha. Tres de sus representantes acaban de ser encarcelados, uno está acusado de comanditar una matanza de 15 personas. Y la prensa colombiana constata el fracaso de la ley de "justicia y paz" que debía lograr el desmantelamiento de las milicias paramilitares.

« Los senadores Álvaro García y Jairo Merlano, igual que el diputado Erik Morris, han sido inculpados por la Corte Suprema de Justicia de Colombia bajo los cargos de tener lazos estrechos con los combatientes de extrema derecha Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), una federación de grupos paramilitares", relate el semanario colombiano Cambio. La Corte ordenó la encarcelación inmediata de tres parlamentarios.

"García está acusado de haber organizado, promovido, armado y financiado grupos al margen de la ley en el departamento de sucre (al norte del país) desde 1.997. Está acusado igualmente de ser el comanditario de la masacre de 15 agricultores en el pueblo de Macayepo, el 16 de octubre del 2.000, y de haber financiado a grupos paramilitares con fondos públicos. Morris está sindicado de haber utilizado el poder de las AUC par realizar sus ambiciones políticas, y Merlano habría forzado a los electores a votar por él amenazándoles con una intervención de los paramilitares", detalla Cambio.

Para el semanario El Espectador, ya era hora de que la Corte "agarrara al toro por los cuernos". La decisión valerosa de la Corte y especialmente la imposibilidad para los detenidos de una liberación bajo fianza, provoca, sin duda, una corriente de aire fresca en un país acostumbrado al "qué se va a hacer". Pues, aún si los acusados deben beneficiar de la presunción de inocencia, su encarcelación inmediata indica que las pruebas contra ellos son importantes. Y este asunto muestra hasta que punto las altas esferas del Estado están infiltradas por los criminales. "Los jefes de las AUC llegan incluso a vanagloriarse, al clamar que el 35% de los parlamentarios colombianos son sus aliados".

Las ramificaciones son tales, anota el diario colombiano el Tiempo que "algunos parlamentarios del partido mayoritario del presidente Uribe hablan de abandonar el movimiento y hasta evocan la posibilidad de una disolución". Por otra parte, subraya Cambio, "Gustavo Petro, representante al senado del Polo Democrático Alternativo (movimiento de oposición), y quien desde hace tiempo está denunciando los compromisos de los representantes con los paramilitares, ha exigido al Presidente Uribe que responda de los enojosos hechos judiciales de sus copartidarios".

(…………………)

Este escándalo aparece en un momento delicado para el presidente Uribe, quien ha hecho de la guerra civil su caballo de batalla. Por esta razón se ha enganchado en una lucha contra la guerrilla marxista de las FARC –con efectos de anuncio cuando se pudo haber creído en un acuerdo inminente, especialmente en lo que concierne a la liberación de los rehenes, luego con retractaciones acompañadas de fanfarronadas.

El otro polo de la política de salida de conflicto del presidente colombiano es la ley de "justicia y paz" que numerosos observadores nacionales e internacionales han criticado fuertemente. Pues ellos han visto en ésta una absolución de los paramilitares sin contrapartida . Álvaro Uribe ha defendido su ley afirmando que el desarme previsto en los acuerdos sería la etapa clave del regreso a la vida civil de los milicianos. En abril, 31.00 combatientes se desmovilizaron oficialmente y el jefe de Estado colombiano vio en ello un éxito de su línea política.

Sin embargo, el diario El Colombiano acusa que "en las regiones de Urabá y del Bajo Atrato (al norte del país), los paramilitares han conservado su dominio. Después de la desmovilización, éstos no han cambiado para nada ni sus costumbres ni sus actividades. La estructura política, económica y social que les permite dirigir estas regiones ha sido reforzada. Estos paramilitares están pagados por los grandes terratenientes y en varias ocasiones han usurpado las tierras desplazando de fuerza a los campesinos. Por otra parte agrega el periódico "Ellos mantienen sus lazos con los narcotraficantes, como antes, no sólo su poder no se ha desmantelado sino que se ha reforzado bajo el mando de aquellos que dirigen en la sombra".


>Regreso 


> preguntar,
   comentar

>www.Betancourt.info