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Bush buscará estrechar la cooperación con Colombia

23/11/2004 - Le Monde, Libération, Courrier International, Las Voces del secuestro - El Pais

Dos temas son prioritarios en la agenda del encuentro entre los presidentes Alvaro Uribe y George Bush: el Plan Colombia y el Tratado de Libre Comercio. Si bien la necesidad de cooperación es clara para los dos gobiernos, en el Congreso de los Estados Unidos se oyen voces que llaman a un replanteamiento de la actual asistencia.

Washington. Cartagena recibirá hoy al hombre más poderoso del mundo: el presidente de los Estados Unidos, George W. Bush. Con esta visita, el líder norteamericano demuestra que su administración no sólo sigue interesada en la situación de Colombia, sino en ampliar a otros campos la colaboración con el que, sin duda, es uno de los países más cercanos a la política exterior de Washington.

Así mismo, envía un importante mensaje a quienes durante el proceso de elección lo criticaron por su falta de atención para Latinoamérica. Aunque el presidente Uribe ha mantenido la rutina de verse con su homólogo norteamericano por lo menos dos veces al año, este encuentro tiene particular significado, dada la terminación formal del plan Colombia en el 2006. Por eso, la visita de Bush al país es un indicio claro de que los compromisos ya adquiridos y el interés de la administración en sostener la cooperación con Colombia se mantendrán mas allá del año en cuestión.

Según el ex diplomático estadounidense Phill Mc Lean, quien está a cargo del Proyecto Colombia en el Centro de Estudios Internacionales, Csis, “esta visita es muy buena para el país, pues demuestra que la administración está pensando en Latinoamérica y en Colombia en particular”. “Existe la idea de que de alguna manera el Plan Colombia se va a acabar y que por eso la ayuda de los Estados Unidos tendría que reformularse. Yo creo que eso es ficción. Por eso, en la visita de Bush se hablará del futuro; y la tendencia será una ayuda mucho más "anti guerrilla" o "anti-Farc", en vez de que sea una actividad sólo antinarcóticos”, dice.

Por su parte, en rueda de Prensa, el embajador de Colombia ante la Casa Blanca, Luis Alberto Moreno, aseguró: “Lo importante de este viaje es que se envía el mensaje de que Colombia es importante para los Estados Unidos, país que ha hecho una inversión muy grande en el nuestro y sobre la cual ya se están dando resultados. Por eso vamos a hablar sobre la continuación del Plan Colombia y cómo se puede seguir fortaleciendo el Estado para hacerle frente a los enemigos, que son las organizaciones terroristas. Lo que es fundamental es mantener la ayuda que Colombia recibe”.

Esa necesidad parece estar clara para Washington. Según Robert Charles, encargado de la oficina para los temas de drogas en el Departamento de Estado (INL, por sus siglas en ingles) “el presidente Bush ha querido demostrar un fuerte compromiso con Colombia y con su presidente, Álvaro Uribe, pues lo admira por sus logros”.

De todas maneras, y aunque los compromisos adquiridos con Colombia se mantengan y la necesidad de cooperación entre los dos países sea clara, es seguro que se avecina un período para revisar y reformular las metas y los aspectos de la asistencia. Para renovar una estrategia similar a lo que se conoce como Plan Colombia, es el Congreso de los Estados Unidos el que, en últimas, tiene la sartén por el mango. Según analistas, las discusiones en las dos cámaras legislativas no serán para nada fáciles. Y si no se hacen las jugadas adecuadas, el déficit fiscal por el que atraviesa el país del norte, la guerra en Irak y las nuevas demandas mundiales podrían dejar sin fondos al Plan Colombia.

Eso es lo que piensan Adam Isacson e Íngrid Vaicius, del Centro de Estudios Internacionales, con sede en Washington: “Algunos republicanos querrán recortar la ayuda sustancialmente, con la idea de enviar más fondos al Medio Oriente. Muchos otros miembros del partido de Gobierno, que han dicho apoyar el Plan Colombia, desearían ver la creación de más trabajos y legitimidad en Colombia para sostener lo que se ha construido hasta ahora con su ayuda.

“Muchos demócratas estarán de acuerdo con esto porque, por años, han creído que la llave para resolver el conflicto colombiano es la creación de oportunidades económicas y el fortalecimiento de la ley, a la vez que se reduzca la demanda de droga en Estados Unidos. Por eso ambos partidos buscarán un balance entre lo militar y lo económico”.

Al respecto, el congresista norteamericano por Nueva Jersey Robert Menéndez opina que “ningún plan debe ser estático y debe estar basado en las realidades y en los momentos. Hay que ver en qué se ha tenido éxito; no debemos seguir gastando dinero en lo que no tenga resultados, pues no es bueno ni para Colombia ni para los contribuyentes norteamericanos”.

Menéndez fue uno de los legisladores que pidieron esta semana que Europa ponga lo suyo en lo que toca a la financiación de los programas contra el narcotráfico: “También tenemos que mirar cuál sería la participación de otros países, porque ahora tenemos un déficit enorme, y si queremos mantener este ritmo de ayuda nos va hacer falta la ayuda de la Unión Europea. Las presiones domésticas acá en los Estados Unidos siempre juegan un papel fundamental en las ayudas que damos a otros países. Yo soy partidario de seguir ayudando, pero queremos ver qué forma toma ese nuevo plan”.

Desde ayer, varias avenidas y sectores aledaños al sitio de la reunión entre los mandatarios, incluida la playa, fueron cerradas al, público por parte de las autoridades. En ese sentido, y según McLean, la visita de Bush a Colombia será fundamental: “Yo creo que, en el Congreso, la visita será bien recibida. Muchos congresistas han arriesgado cosas y han sido criticados al votar por estos fondos, y por eso el espaldarazo de la administración Bush es importante para quienes apoyan esta cooperación”.

Charles agrega que “siempre se discutirá sobre a dónde debemos enviar nuestros recursos. Pero creo que una de las formas de influenciar sobre el destino de los dineros es verificar los resultados que se han obtenido con lo que se ha gastado en el pasado, y con Colombia los números son impresionantes”.

Según Mc Lean, es claro que el Gobierno de Colombia aprovechará la cita para recalcar que la ayuda debe seguir siendo para la lucha contra el terrorismo y no sólo contra las drogas. “A pesar de los esfuerzos, hay una tendencia a mirar el problema en Colombia de manera sencilla, cuando en realidad es mucho más complejo de lo que se quiere hacer ver acá. Uribe lo tiene claro, pero es importante recalcarlo”, dice.

Pero no todos lo ven así. Algunas Organizaciones No Gubernamentales de Washington creen que lo que se debe hacer es darle un viraje total a la que ellas consideran como una estrategia para la guerra: “Nuestro enfoque militarista tendrá graves consecuencias sobre los derechos humanos. Seguir la ayuda militar con Colombia no afectará la viabilidad de conseguir drogas en los Estados Unidos y por eso es el momento de delinear un nuevo curso de acción”.

Se trata, sin embargo, de voces que siguen siendo minoritarias, sobre todo tras la contundente victoria de los republicanos en las elecciones del 2 de noviembre.

Tratado de Libre Comercio

Expertos consideran que aunque hay una agenda definida para el encuentro, no se descarta la posibilidad de que los dos mandatarios analicen otros temas. Aparte de la lucha contra el terrorismo, los programas que se están implementando y el futuro de la ayuda, se prevé que las relaciones comerciales entre los dos países y el desarrollo de las conversaciones del Tratado de Libre comercio, TLC, seran otros de los ejes de la visita del mandatario norteamericano a Cartagena.

Sin embargo, Mc Lean duda que la conversación sea muy específica en este sentido. “Lo que se ha hecho hasta el momento no está tan desmenuzado para que los do


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