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Como una propuesta acertada que no puede ser desechada por las Farc calificó la ONU la iniciativa del Gobierno Nacional de dialogar con el grupo armado ilegal en una embajada o en la sede de la Nunciatura Apostólica para sacar adelante el acuerdo humanitario.
James Lemoyne, asesor especial para Colombia del Secretario General de la ONU, manifestó su beneplácito por la propuesta e instó a distintos sectores de la sociedad civil a apoyarla.
“Esperamos que la propuesta pueda estar considerada en forma constructiva, lo cual podría permitir un encuentro directo entre el Gobierno y las Farc con la asistencia de la Iglesia para lograr este acuerdo”, aseguró Lemoyne, quien se encontraba en el país el fin de semana pasado.
Asimismo, explicó que el secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, también expresó su apoyo a la propuesta a través de un breve comunicado.
“Valoramos que la nueva propuesta sobre un intercambio entre las Farc y el Gobierno tenga el apoyo de la Iglesia Católica y de las familias (de los secuestrados)”, precisó el documento.
Además del respaldo de la ONU, el Comité Internacional de la Cruz Roja, Cicr, también se mostró dispuesto a asumir un eventual transporte de guerrilleros de las Farc hacia y desde Bogotá bajo condiciones de seguridad.
La operación es posible en virtud del mandato del organismo “y por fines humanitarios”, recordó el Comité al responder a la propuesta del presidente Álvaro Uribe de que sea esa institución la que traslade a los portavoces del grupo guerrillero.
En días pasados, el ministro de Defensa, Jorge Alberto Uribe, aseguró que en caso de que las Farc acepten la propuesta, el Gobierno “les garantiza la seguridad” a los miembros del grupo armado ilegal que actúen como portavoces, pero advirtió que no se suspenderán las operaciones militares en las zonas de donde saldrían los posibles delegados.
Entre tanto, la senadora Claudia Blum celebró la intención manfestada por el Gobierno “de abrir un espacio de negociación con las Farc para facilitar la liberación, con criterios humanitarios, de civiles retenidos y guerrilleros que no hayan cometido delitos atroces. El Presidente vuelve a demostrar su inquebrantable voluntad de paz”.