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Las autoridades colombianas reportaron el sábado el hallazgo en fosas comunes de 105 cadáveres, presuntas víctimas de paramilitares, en una zona del sur del país, entre los que se encuentran varios ecuatorianos, elevando a más de 700 los cuerpos descubiertos en los últimos cuatro meses.
'Hay que advertir, en este momento, que parte de las víctimas eran extranjeros, en este caso ecuatorianos', dijo el Fiscal General de la Nación, Mario Igurán, en una conferencia de prensa.
El fiscal no supo precisar cuántos ecuatorianos habría entre los 105 cadáveres hallados, 'la gran mayoría desmembrados', indicó, pero afirmó que la Fiscalía ya está sistematizando esa información para establecer la cantidad de víctimas del vecino país.
Los 105 cuerpos exhumados en el Putumayo fueron localizados en 65 fosas comunes descubiertas en seis zonas rurales diferentes del municipio de La Hormiga, departamento de Putumayo, fronterizo con Ecuador y Perú.
Con estos últimos hallazgos, suman 211 los cuerpos encontrados en fosas comunes en distintos puntos del Putumayo en los últimos 4 meses, mientras que en todo el país el descubrimiento de fosas comunes eleva a más de 700 la cifra de presuntas víctimas de los paramilitares de extrema derecha, indicó Igurán.
Por su parte, el ministro del Interior, Carlos Holguín, al comentar el reporte del Fiscal, se declaró 'horrorizado' y 'sorprendido'.
'Ese hallazgo demuestra cuánta crueldad hubo en toda esta guerra y en ese insaciable afán de apoderarse de territorio para ponerlo al servicio del narcotráfico, el cultivo de la droga', agregó.
El ministro afirmó que el descubrimiento de las fosas 'es uno de los resultados concretos de la Ley de Justicia y Paz' (que permitió la desmovilización de los paramilitares y que los obliga a confesar sus delitos para obtener beneficios judiciales).
El gobierno del presidente colombiano, Álvaro Uribe, llevó a cabo un proceso de desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC, extrema derecha), que según cifras oficiales permitió que más de 31.000 de esos combatientes dejaran las armas y algunos de sus jefes se acogieran a la Ley de Justicia y Paz.
Esa ley establece penas máximas de ocho años de cárcel, incluso para delitos de lesa humanidad, si los paramilitares confiesan sus delitos y reparan a los familiares de las víctimas.
El descubrimiento de las últimas fosas en el Putumayo lo realizaron agentes de la Fiscalía General de la Nación y la Policía Judicial (Dijin), siguiendo pistas suministradas por familiares de las víctimas, habitantes de la región y, en algunos casos, de las confesiones de los jefes de las AUC que han declarado ante la justicia, explicó Igurán.
El funcionario indicó que la Fiscalía maneja la hipótesis de que solamente en Putumayo podría haber más de 3.000 cadáveres sepultados en fosas comunes, pero advirtió que no todos corresponden a víctimas de los paramilitares, sino también de la guerrilla de las FARC.
Por su parte, una fuente de la Fiscalía señaló a AFP que del total de 105 cuerpos hallados se han identificado preliminarmente 25. 'La mayoría son campesinos de la zona', puntualizó la fuente.
El fiscal Igurán aprovechó la conferencia de prensa para demandar más recursos para que el ente investigados pueda continuar con la tarea de búsqueda y exhumación de cadáveres, tanto de víctimas de las AUC y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
'Todos los días encontramos nuevas fosas. Con esto no contábamos, esto se nos ha desbordado, de ahí que necesitamos más recursos y el total respaldo de la comunidad internacional', dijo el fiscal.