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Colombia: continúa el sufrimiento para las víctimas del conflicto

30/03/2007 - CICR

Informe Anual sobre Colombia: un compromiso de seguir asistiendo y protegiendo a las víctimas del conflicto armado; El CICR presentó el informe de sus actividades en Colombia durante el año 2006. El desplazamiento, las desapariciones, las ejecuciones sumarias, la toma de rehenes, las minas antipersonal y el deterioro de la atención médica de la población son las principales consecuencias de un conflicto armado iniciado hace más de 40 años.

El conflicto armado colombiano continuó generando importantes consecuencias humanitarias. En 2006, la delegación del CICR en Colombia registró, una vez más, múltiples infracciones al derecho internacional humanitario (DIH). Hubo una preocupante cantidad de personas desaparecidas, ejecuciones sumarias y víctimas de minas antipersonal. Paralelamente, continuaron los ataques contra la misión médica, afectando así la atención a las poblaciones más necesitadas en zonas de conflicto.

Colombia, por un año más, sigue siendo uno de los países con el mayor número de desplazados internos en el mundo. En 2006, las amenazas de muerte, los enfrentamientos, la muerte de familiares, la presión para colaborar con diferentes partes del conflicto y las restricciones a las necesidades básicas se mantuvieron, provocando un desplazamiento constante de la población civil en diferentes rincones del país; se destacan como departamentos expulsores Nariño, Cauca, Antioquia y Chocó, afectando especialmente a los indígenas y afrocolombianos.

La gran mayoría de los desplazados jamás regresarán a sus lugares de origen

Desde 2005, el CICR registró un incremento gradual en el número de desplazados que ha asistido. En este sentido, el año 2007 marcará diez años de asistencia del CICR en los que han sido atendidas más de un millón de personas desplazadas. Muchos de los desplazados, obligados a abandonar sus tierras, buscan seguridad en la periferia de los centros urbanos en condiciones de marginalidad social y económica de los cuales una gran mayoría jamás regresarán a sus lugares de origen. Las mujeres, niños y niñas, que representan más de la mitad de la población desplazada, son grupos especialmente vulnerables y por lo tanto requieren de una atención diferenciada.

El conflicto interno en Colombia es uno de los más largos de la historia moderna y continúa cobrándose un gran número de víctimas entre la población civil de ese país.

"En 2006, miles de personas se vieron obligadas a huir de sus hogares a causa de las presiones sufridas para que participaran en las hostilidades, las amenazas de muerte, la matanza de miembros de la familia y el peligro de verse atrapadas entre dos fuegos," explica Barbara Hintermann, jefa de la delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), en Colombia. "Nos preocupa muchísimo la situación cada vez más difícil de la población civil en este conflicto."

En un informe sobre sus actividades en Colombia, el año 2006, presentado en Bogotá y en Ginebra, el 29 de marzo, el CICR describe la forma en que miles de personas civiles se ven afectadas por las reiteradas violaciones del derecho humanitario, como los desplazamientos, las desapariciones, los ataques armados y la toma de rehenes.

Colombia cuenta con una de las mayores poblaciones de personas desplazadas en el mundo. El CICR informa que el número de desplazados aumentó gradualmente en 2006. (La Institución prestó asistencia a más de 60.000 personas desplazadas el año pasado, 21,5% más que en 2005.) Muchas personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares a raíz del conflicto, huyen hacia los barrios pobres de las más grandes ciudades de Colombia, donde les resulta difícil salir de la pobreza. La mayoría de ellas tiene demasiado miedo para regresar a su lugar de origen. Muchos de los desplazados colombianos son de origen africano o amerindio, más de la mitad tiene menos de 18 años de edad, y aproximadamente una cuarta parte de las familias desplazadas tienen a una mujer como cabeza de familia.

El CICR empezó a trabajar en Colombia el año 1969, para visitar a detenidos de seguridad. Hace diez años, la Institución inició programas para ayudar a las personas desplazadas, mediante el suministro de asistencia material y la promoción de un mayor respeto del derecho internacional humanitario. Hasta la fecha, ha prestado asistencia a más de un millón de personas desplazadas.

La situación humanitaria en 2006 incitó a la Institución a intensificar sus actividades. Como resultado de ello, su presupuesto de 2007 para Colombia aumentó un 15% (de 24,7 millones de francos suizos, en 2006, a 28,5 millones de francos suizos para este año). El CICR en Colombia cuenta actualmente con 55 expatriados y 235 colaboradores contratados localmente.


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