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El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, expresó hoy su deseo de que los tres ciudadanos estadounidenses secuestrados por las FARC desde hace cuatro años queden en libertad "sanos y salvos".
La situación de los tres contratistas estadounidenses, en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) desde que su avión cayera en la selva colombiana, fue uno de los asuntos abordados por Bush y su colega Álvaro Uribe en la reunión que ambos mantuvieron hoy en Bogotá.
Bush expresó su "preocupación por la seguridad, las familias, de tres inocentes que han permanecido retenidos durante demasiado tiempo".
Los secuestradores "deberían mostrar compasión" y poner en libertad a Marc Gonsalves, Keith Stansell y Thomas Howes, insistió el presidente.
Indicó que trató el asunto con Uribe y ambos hablaron sobre "estrategias que, ojalá, consigan liberarlos sanos y salvos", aunque pareció descartar la posibilidad de una acción militar al indicar que había que tener en cuenta "cómo se sienten las familias".
En Colombia se debate la conveniencia de liberar a los secuestrados por la fuerza, y mientras el gobierno considera que debe intentarlo, los familiares de numerosos cautivos se oponen.
El pasado 30 de enero el presidente colombiano reiteró su intención de buscar el rescate militar de los secuestrados.
Los tres estadounidenses, secuestrados el 13 de febrero de 2003, trabajaban para California Microwave Systems, una empresa contratada por las autoridades para recoger datos sobre cultivos ilegales.
Otro estadounidense del grupo, Thomas Janis, y el sargento del Ejército colombiano Luis Alcides Cruz, fueron fusilados por los rebeldes al intentar evadirse.
Las FARC se atribuyeron el secuestro e incluyeron a los estadounidenses en la lista de políticos, policías y militares colombianos que aspiran a canjear por unos 500 guerrilleros presos.