Cinco militares colombianos cumplen ocho años en poder de las FARC
05/03/2006 - Las voces del secuestro
Cinco suboficiales del ejército colombiano cumplieron este viernes ocho años en poder de la guerrilla de las FARC, retenidos tras un ataque en el departamento de Caquetá (sur) que dejó 65 soldados muertos, mientras un alto tribunal ordenó indemnizar a familias de dos de esas víctimas. El fallo del Consejo de Estado consideró que la muertes de los soldados se debió a "una falla en el servicio, en la que se desconocieron las órdenes, hubo omisión en las labores tácticas y operacionales, y deficiente dotación".
Además señala que hubo exceso de confianza y falta de estrategia para afrontar el ataque subversivo.
El fallo fue emitido en coincidencia con el aniversario del ataque, ocurrido el 3 de marzo de 1998 en el sitio El Billar en cercanías al poblado de Cartagena del Chairá.
La decisión del tribunal fue aceptada por el estado que concilió el pago de una millonaria indemnización, que no fue revelada, a las familias de los soldados Rigoberto Grajales y Jáider Luna, quienes murieron en el ataque.
En el ataque, además de las 65 víctimas, 20 militares resultaron gravemente heridos y 43 más fueron secuestrados. Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) liberaron posteriormente a los soldados y dejaron a los cinco suboficiales que permanecen en su poder.
Estos suboficiales hacen parte de un grupo de 58 personas, entre militares, policías, y tres estadounidenses que las FARC pretenden intercambiar por 500 rebeldes presos.
Hace un mes, las FARC informaron de la muerte en cautiverio, por una enfermedad no establecida, según esa organización rebelde, del mayor de la policía Julián Ernesto Guevara, quien llevaba siete años secuestrado.
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