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A raíz del artículo publicado en Le Figaro y al libro « cometido » por Jacques Thomet quien tendrá el triste privilegio de entrar en la historia como el primer “periodista” que utilizado su pluma para calumniar e intentar mancillar a una persona todavía detenida como rehén así como a su familia, numerosas son las reacciones que han llegado hasta nosotros.
A continuación una carta (resumida para la traducción) enviada a Le Figaro por Thierry Consigny, responsable de la sociedad de comunicación muy conocida en Francia: Los Obreros del Paraíso”.
De : Thierry Consigny
À : smarchand@lefigaro.fr
Objet : Ingrid Betancourt
Respetado Señor:
Aunque Obrero del Paraíso, o sea publicita de lujo, no le escribo para la Guerra de los Lujos (de que nos servimos a menudo aquí) sino para proponerle esta “opinión” que concierne a Ingrid Betancourt, como reacción particularmente a la página de François Hauter, quien supongo ha suscitado ya buena cantidad de correos.
El honor de Ingrid Betancourt
De leer a algunos, daríamos demasiada importancia a Ingrid Betancourt . Demasiada importancia para con su peso político: ella sería una marginada en Colombia y los colombianos estarían estupefactos ante todas las manifestaciones de apoyo, organizadas para ella en Francia y en Europa. ! Es como si dijésemos de Ségolène Royal, antes de su paso en las encuestas que, a pesar de sus resultados en Vendée, evidentemente, no tenía mucho peso. Demasiada importancia para con los demás rehenes, en Colombia, en donde hay vario miles, y en otras partes del mundo. Demasiada importancia para con sus secuestradores mismos: cuanto más actuamos más la consideran “el tesoro” que ellos conservan y menos propensos están a liberarla. Y por fin, demasiada importancia para con los intereses de Francia y su diplomacia.
O de cómo la tontería reviste los oropeles de un seudo realismo « inteligente » y oculta de hecho una verdadera monstruosidad.
Marginada en Colombia, Ingrid ?! Ella fue sucesivamente elegida con los mejores resultados en la Cámara de Representantes y en el Senado! Y no son únicamente los resultados electorales de Ingrid los que cuentan, si no su combate contra la corrupción y contra la guerra civil que azotan a Colombia, contra un statu quo que como siempre favorece a los poderes in situ y hace sufrir al pueblo. Me encontré con Ingrid Betancourt unos días antes de su secuestro: puedo dar fe de que lejos de ser una marginada, Ingrid es una mujer de Estado, sencilla, fuerte, determinada, habitada por su misión al servicio de su pueblo. El 23 de febrero para el cuarto aniversario de su secuestro, había 5.000 personas alrededor de Renaud y 40.000 personas que manifestaban en Bogotá.
Ingrid, siempre Ingrid, ¿y los demás ? A quienes le repitan a Usted tan buena, tan generosa palabra, contésteles:¡ Pues sí! ¡Tiene usted razón!,¡ claro! ¿Dónde está esa manifestación que ustedes organizan para los miles de rehenes, para que nosotros vayamos a ella ? ¿cuándo se verifica el concierto para que saquemos las entradas ? ¿qué camiseta me propone ?¿qué distintivo ? ¿qué pegatina ? quisiera comprárselas. ¡Y los benévolos que ustedes reclutan, los mandos, aquellos a quienes ustedes motivan ¿quiénes son? ¿Podemos juntarnos con ellos? ¡que todos los pensamientos de Yolanda, su madre; de Mélanie y Lorenzo, sus hijos; de Astrid, su hermana; de su marido y del padre de sus hijos, vayan dirigidos primero a Ingrid ¿cómo atreverse a extrañarse?
Y sin embargo, lo cierto es que la familia Betancourt desde el principio, los comités de apoyo (llamados todos “Comités de apoyo a Ingrid Betancourt, Clara Rojas y a los miles de rehenes en Colombia”), desde el principio, han militado no sólo por Ingrid sino también por todos los demás.(....................................................)
« Por cierto, dirán los más inteligentes que usted, si toda esa movilización, no sólo no sirve de nada sino que trae como consecuencia mantener a Ingrid secuestrada, convenciendo a sus secuestradores de conservar sobre todo tamaño “tesoro”. ¡He ahí lo que había que demostrar y por eso esos más inteligentes, se cuidan bien de organizar manifestaciones de apoyo a los rehenes: para preservarlos! (....................................................)
¿Saben ustedes cuántos rehenes mueren cada año en Colombia? ¿Mueren por que nadie se preocupa por ellos’ por que carecen de valor para las FARC y los dejan (o los hacen) morir? Si la movilización a favor de Ingrid, de Clara y de todos los rehenes sólo tuviera una virtud, por lo menos sería ésta: recordarles a las FARC que si para ellas la vida humana no es nada, para nosotros, es inmensa, y que ellos retienen tesoros que no es interés suyo destruir. (...........................)
¡Los miles de militantes para Ingrid, Clara y los demás rehenes deben saber: que son también los militantes del amor contra la barbarie, de la inteligencia contra la tontería, de la generosidad contra la indiferencia, de la verdad contra las mentiras. Son el honor de Ingrid Betancourt, de su familia y de su país!.