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Un creciente número de colombianos empieza a pedir que se retire la inmunidad a los soldados estadounidenses que actúan en este país, implicados en el último año en escándalos por tráfico de armas y droga, videos pornográficos, accidentes de tránsito y contrabando de antigüedades.
Los reclamos provienen fundamentalmente de dirigentes políticos, pero también del ciudadano común, que considera exagerados los privilegios de 800 militares y 600 civiles estadounidenses vinculados a operaciones en el marco del Plan Colombia.
El miércoles, un teniente coronel y un sargento del ejército de EE.UU. fueron capturados por tráfico de munición para grupos paramilitares de extrema derecha, pero fueron entregados a su embajada tras ser interrogados.
“Espero que en Estados Unidos reciban el mismo tratamiento judicial y de ser hallados culpables tengan una pena similar a la que habrían tenido en Colombia”, declaró el vicepresidente Francisco Santos.
El congresista Jimmy Chamorro anunció un debate para que ministros del gabinete del presidente Álvaro Uribe expliquen las posibilidades de reformar los tratados que les garantizan impunidad.
“Aunque sabemos que desde el punto de vista político, ni el gobierno colombiano, ni el de EE.UU., van a acceder a reformar el tratado”, precisó.
Chamorro comparó los delitos cometidos por los soldados norteamericanos con los crímenes de Al Qaeda: “Ellos están alimentando grupos terroristas con munición y armamento, sus actos no tienen justificación”.
“¿Cuántos atropellos o delitos cometidos por uniformados estadounidenses harán falta para que se revise ese convenio?”, se preguntó ayer en su editorial el diario El Tiempo.
Washington exige a Bogotá extraditar a todos los colombianos implicados en tráfico de droga, pero rehúsa que sus ciudadanos que cometan delitos en Colombia sean juzgados en este país. “Es un acto de doble moral”, sostiene el congresista Jairo Clopatofsky.
“De acuerdo con el tratado de extradición, que es bilateral, deberían ser juzgados aquí”, indicó el legislador de izquierda Gustavo Petro.
En marzo cuatro militares de EE.UU. fueron detenidos por traficar 16 kilos de cocaína en un avión norteamericano.
En octubre del 2004 la prensa reveló la filiación de videos pornográficos que muestran a jóvenes del poblado turístico de Melgar con estadounidenses de la base militar vecina.
Otro militar atropelló a dos soldados colombianos, en agosto del 2004. Ese mismo mes, estadounidenses con fuero diplomático fueron acusados del tráfico de 2.000 piezas de arte precolombino.
Mientras, la sargento de la Policía Nacional colombiana Nohora Jaimes Rodríguez fue extraditada “hace varios días” a Nueva York, donde la justicia la acusa de narcotráfico.
Ella es el primer efectivo de la fuerza pública colombiana juzgada en EE.UU.
Desde 1997, un total de 239 colombianos fueron extraditados a Estados Unidos.