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Después de Filipinas e Irak, es el país en donde mayor número de ataques directos contra comunicadores se han cometido desde el 2.000.
Así lo afirmó el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ, por su sigla en inglés) en un informe divulgado con motivo del Día Internacional de la Libertad de Prensa.
En Filipinas, 18 periodistas fueron asesinados desde el 2.000, por informar sobre temas como la corrupción gubernamental y actividades mafiosas.
Durante este mismo periodo, 13 periodistas murieron en Irak, sin contar aquellos que perdieron la vida durante enfrentamientos armados.
En Colombia, 11 periodistas han sido asesinados por sus artículos relacionados con el narcotráfico, las organizaciones paramilitares y la corrupción.
Reporteros sin fronteras y el relator Especial para la Libertad de Expresión también manifestaron hoy su preocupación por la situación de los periodistas colombianos y el respeto de este derecho en el país.
Reporteros Sin Fronteras (RSF) aseguró que Colombia y Cuba son los únicos dos países de América Latina en donde no se respeta la libertad de prensa.
De acuerdo con la investigación, en 2004 hubo 12 periodistas muertos en América Latina en el ejercicio de su profesión o por manifestar su opinión. En 2003, habían sido siete los muertos.
En Colombia, dos periodistas fueron asesinados el año pasado (Oscar Alberto Polanco y un colaborador), tres fueron secuestrados, 28 agredidos y 25 amenazados. Hasta el 2003, cinco periodistas habían sido asesinados en promedio cada año en el país.
Los grupos armados, los políticos corruptos y los narcotraficantes siguen tratando de imponer la ley del silencio, aseguró la organización.
Eduardo Bertoni, relator Especial para la Libertad de Expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), quien visitó recientemente Colombia, denunció que la mayoría de los 120 crímenes contra comunicadores que se han cometido en los últimos 14 años continúan en la impunidad.
En un comunicado sobre su visita al país, advirtió además sobre el fuerte clima de autocensura entre los periodistas y medios de prensa ya que muchos de ellos, “especialmente de provincia, reconocieron que no publican informaciones sobre ciertos temas o han tenido que cambiar su línea editorial por temor a represalias".
La CIDH agregó que "incluso algunas autoridades admitieron que la sociedad civil, los medios de comunicación y la población en general, temen participar en debates públicos e informar sobre temas relacionados con el conflicto armado interno, la actuación de grupos armados al margen de la ley, el narcotráfico y la corrupción”.
Bertoni reconoció que hay un "impacto de las acciones de protección del Gobierno en la disminución del número" de las denuncias, pero expresó su preocupación por el "lento avance en las investigaciones" por los crímenes contra periodistas, tema sobre el cual la Comisión recibió numerosas las quejas.