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El vicepresidente colombiano Francisco Santos recibió este viernes con "prudencia" el pronunciamiento de la guerrilla de las FARC sobre su "voluntad" para alcanzar un acuerdo de canje de secuestrados por rebeldes presos, pero consideró que esa manifestación es un cambio importante en la posición del grupo.
"Lo primero es que hay que ser prudentes (...), un proceso de estos no se puede manejar a través de los micrófonos", manifestó Santos, quien, sin embargo agregó: "Me parece de todas maneras un cambio importante".
Raúl Reyes, el segundo al mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas), declaró el jueves al canal de televisión Telesur que las FARC "tienen toda la disponibilidad y la voluntad" para alcanzar un acuerdo humanitario "pero eso requiere de parte del gobierno verdadera voluntad política".
Hasta antes de esa declaración de Reyes, el grupo insurgente había manifestado reiteradamente su rechazo a dialogar con el gobierno de Uribe y había advertido que "con Uribe no habrá canje".
Esa posición la habían sostenido hasta antes de que el mandatario resultara reelegido el pasado 28 de mayo para un segundo mandato de cuatro años, que oficialmente se inicia el próximo 7 de agosto.
Dos días después de la reelección, el alto comisionado para la paz del gobierno, Luis Carlos Restrepo, anunció que se está "examinando la búsqueda de caminos de paz con las FARC", sin dar más detalles al respecto.
En sus declaraciones de este viernes, Santos, ratificando al parecer implícitamente esa posición, dijo: "Hemos estado listos para hacer una negociación".
Las FARC, la guerrilla más antigua y militarmente poderosa del país, ha propuesto el canje de 58 secuestrados -entre ellos, la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt-, por 500 rebeldes en prisión.
En diciembre pasado Francia, España y Suiza presentaron un plan para que el Gobierno y las FARC negocien el acuerdo humanitario. Uribe aceptó de inmediato la propuesta pero el grupo guerrillero se ha abstenido de pronunciarse sobre ella.
Esa iniciativa contempla que el gobierno de Uribe y los rebeldes negocien el canje en una zona de 180 km2 en el suroeste del país, sin presencia de fuerza pública ni de combatientes de las FARC.
Sin embargo, Reyes dijo a Telesur que un eventual diálogo de paz con Uribe "tendría que partir de la desmilitarización de los departamentos del Caquetá y del Putumayo como mínimo", a lo que Uribe se ha opuesto firmemente.