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"El apoyo de Estados Unidos urge para que también salgan los tres contratistas estadounidenses que están en medio de la selva", expresó el viernes a la AP Yolanda Pulecio, madre de la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt que desde hace cuatro años es rehén del grupo rebelde.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tienen en su poder a tres contratistas civiles estadounidenses, que trabajaban para la empresa Northrop Grumman que presta servicios al Departamento de Defensa.
Fueron secuestrados en febrero del 2003 cuando la avioneta en la que realizaban tareas de inteligencia se precipitó a tierra sobre una región con presencia de los rebeldes izquierdistas.
"El gobierno y el pueblo americano (estadounidense) tiene que ayudarnos", dijo Pulecio.
Fabiola Perdomo, esposa de uno de los 12 diputados de la asamblea de Cali secuestrados en el 2002, dijo que estuvieron esperando los resultados de las elecciones presidenciales "para iniciar una nueva etapa de trabajo para lograr un encuentro entre el gobierno y la guerrilla".
Se mostró optimista porque cree que hay un cambio de actitud en el presidente Alvaro Uribe, especialmente por los recientes señales de estar abiertos a un diálogo con las FARC, pero le pidió "prudencia y discreción" en el manejo del tema.
Perdomo también invitó que Estados Unidos y el Congreso de ese país "entienda el drama" de los secuestrados que "están en la selva pudriéndose y esperando una segunda oportunidad de vida".
Los familiares también pidieron que el gobierno no intente hacer un rescate militar "porque eso significaría la muerte" de los secuestrados, indicó Pulecio.
Los familiares de los secuestrados sostuvieron una reunión el jueves en la que acordaron hacer gestiones para lograr el apoyo en el Congreso estadounidense en sus afán por conseguir la liberación de los rehenes, informó.
Esos secuestrados son considerados por las FARC como "canjeables", pues condicionan su liberación a que el gobierno deje libres a cientos de guerrilleros presos.
España, Suiza y Francia presentaron una propuesta en diciembre que contemplaba el despeje de una zona en el sur de país para crear un sitio en donde las FARC y el gobierno negocien el acuerdo humanitario, pero la guerrilla la rechazó.
Las FARC son la mayor y más antigua guerrilla colombiana que lleva 42 años peleando por hacerse de poder e imponer así un gobierno marxista.