|
||||||
Una carta de Antonio Navarro Wolff, senador de la República, al primer ministro francés Dominique de Villepin
Dominique de Villepin
Primer Ministro
República de Francia
Señor Primer Ministro:
Hace 40 meses, en desarrollo de la pasada campaña presidencial, fue secuestrada por las Farc ÍNGRID BETANCOURT. Desde entonces, los esfuerzos realizados por ella misma, por su familia, por muchos ciudadanos de Colombia, de Francia y de países de todos los continentes, la han convertido en símbolo de la libertad en el mundo, sin que ello haya motivado una decisión de sus captores de poner fin a su cautiverio.
No obstante, dos circunstancias permiten hoy considerar la viabilidad y conveniencia de plantear nuevas iniciativas en favor de Íngrid y otros prisioneros de las Farc:
- Por primera vez se encuentra en la jefatura del gobierno francés un dirigente que –como usted– conoce a fondo la realidad de Colombia y valora los esfuerzos de nuestro país por alcanzar la paz.
- Las Farc han dado un nuevo indicio de su interés en el diálogo a través de uno de sus comandantes, Raúl Reyes, en entrevista con la agencia France Press, fechada el pasado 4 de julio. Y si bien reiteran que "para liberar a todos los prisioneros" exigen "una negociación global con el gobierno colombiano", también manifiestan estar dispuestas a "dialogar" con Estados Unidos y con "cualquier otro gobierno" sobre este tema.
Le escribo para señalarle con respeto que las declaraciones de Reyes abren un resquicio de esperanza a la posibilidad de que su Gobierno adelante conversaciones con las Farc conducentes a lograr la libertad de Íngrid antes de que se cumplan los cuatro años de su secuestro. En consecuencia, le sugiero explorar si puede y debe aprovecharse esa ventana de oportunidad, por mínima que parezca.
Tengo la certeza de que la libertad de Íngrid puede desencadenar la libertad de los demás secuestrados y crear el clima necesario para que las negociaciones de paz se desarrollen de manera definitiva entre el gobierno que inicie funciones en agosto de 2006 y la guerrilla colombiana.
Señor Primer Ministro, hoy tiene Usted la posibilidad de convertir la crisis generada por la ausencia de Íngrid en oportunidad para el logro de una paz negociada en este país.
No quiero terminar ésta sin felicitarlo tardíamente por su honroso nombramiento como Primer Ministro y desearle el mayor éxito en su gestión.
Cordialmente,
Antonio Navarro Wolff
Senador de la República