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La guerrilla insiste en la desmilitarización de un territorio para firmar acuerdo ‘humanitario’
Las guerrillas marxistas de las FARC anunciaron que persistirán en la búsqueda de soluciones políticas a la crisis colombiana pero con un nuevo gobierno, según un comunicado enviado el sábado a The Associated Press.
El presidente Álvaro Uribe, el 13 de diciembre, aceptó la propuesta de una comisión internacional integrada por Francia, Suiza y España, de dialogar con las FARC sobre el intercambio humanitario de unos 60 políticos, militares y policías en poder de la guerrilla.
La negociación debe incluir a tres contratistas estadounidenses que cayeron en poder de las FARC en febrero de 2003 cuando se accidentó la avioneta en la que viajaban en una región al sureste de Bogotá.
La postura del gobierno es la de despejar 180 kilómetros cuadrados de una zona rural en Pradera un pequeño y tranquilo municipio a 270 kilómetros al suroeste de Bogotá. El área estaría bajo la vigilancia de unos 40 observadores internacionales.
Las FARC desde hace varios años exige una zona que abarca 800 kilómetros cuadrados para dialogar y firmar allí el intercambio humanitario.
Uribe aceptó la propuesta de la comisión europea a contramano de sus principios políticos de no desmilitarizar ninguna zona del país.
“Las FARC insisten en la búsqueda de salidas políticas civilizadas y concertadas a la crisis colombiana, con un nuevo gobierno que exprese igual interés” precisa el comunicado enviado por correo electrónico.
La misiva firmada por Raúl Reyes, miembro del secretariado y jefe de la comisión internacional de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), asegura también que reiteran su postura de la “desmilitarización de los municipios de Florida y Pradera para la firma del intercambio humanitario” de secuestrados a cambio de la liberación de guerrilleros presos.
Estados Unidos ha prestado ayuda a través del Plan Colombia por unos 4,000 millones de dólares que han sido destinados a combatir el cultivo de hoja de coca y la producción y distribución de narcóticos.
Las FARC y los grupos paramilitares son acusados por las autoridades colombianas de estar involucrados en el negocio del narcotráfico con el cual financian su guerra contra el Estado.
En las últimas semanas las FARC acrecentaron sus actividades militares contra la fuerza pública que dejaron al menos unos 37 policías muertos. La escalada al parecer obedece a la contienda electoral de 2006 que elegirá nuevos legisladores y ratificará o cambiará al mandatario de los colombianos.
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