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La Iglesia Católica colombiana reclamó de nuevo una ley de verdad, justicia y reparación dentro de la desmovilización de los grupos paramilitares, y un acuerdo humanitario para liberar a los secuestrados por la guerrilla de las Farc.
La petición la hicieron los 102 obispos del país al terminar la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, que se reunió durante cinco días en Bogotá y que empezó con una solicitud similar.
"Es hora de silenciar los fusiles y de poner en marcha actos sinceros y reales de paz. Es hora de que los legisladores, definan un marco jurídico que posibilite la restauración de las relaciones resquebrajadas por el conflicto y que le aporten al país una ley de verdad, justicia y reparación", señalaron.
Como parte de la desmovilización prevista en las negociaciones de hace más de dos años entre el Gobierno y las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), integradas por unos 17.000 paramilitares, se tramitarán este año varias iniciativas legales, cuya ausencia ha provocado críticas al proceso de paz dentro y fuera del país.
En la declaración, el Episcopado señaló que "el pensamiento social de la Iglesia recuerda que las víctimas del conflicto no pueden ser olvidadas".
Subrayó también que "es hora de llegar a un acuerdo humanitario que sirva para la liberación de todos los secuestrados e iniciación de un proceso de negociación y de paz entre el Gobierno y las Farc".
Este grupo rebelde tiene secuestrados a sesenta políticos, soldados y policías, que aspira a intercambiar por cerca de medio millar de rebeldes presos, aunque las conversaciones para un acuerdo están en un punto muerto.
Así mismo, los dignatarios eclesiásticos pidieron elevar plegarias por la salud del papa Juan Pablo II. Afirmaron que les "consuela saber que el Papa sigue conservando su fortaleza espiritual y su lucidez mental. Más aún, desde su lecho de enfermo nos anima con su ejemplo", anotaron.
Los obispos acogieron el mensaje papal para dar prioridad a la atención de los ancianos y reafirmaron que "el principio de que la vida humana debe ser respetada desde su inicio en la fecundación hasta su ocaso natural", en alusión a iniciativas políticas para promover el aborto, la eutanasia y la clonación embrionaria.
"Nosotros seguiremos denunciando los crímenes atroces, la violencia, venga de donde venga, que se ensaña contra las gentes humildes; el desplazamiento forzoso, el secuestro y todas las violaciones de Derechos Humanos fundamentales", expresaron.