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Actividades en Bogotá por los tres años del secuestro de Íngrid Betancourt y Clara Rojas
Escolares realizaron ayer una "jornada de sensibilización" frente a la práctica de ese delito.
Participaron jovencitas de los grados décimo y once de los colegios Manuelita Sáenz, Magdalena Ortega de Nariño, Manuela Beltrán, Antonia Santos, Policarpa Salavarrieta y Lorencita Villegas de Santos.
El acuerdo humanitario "no afecta ni debilita la estrategia de ganar la guerra. Da un sentido humano", dijo el alcalde Luis Eduardo Garzón, que acudió ayer al teatro Jorge Eliécer Gaitán para manifestar la solidaridad de la Alcaldía Mayor de Bogotá con las personas que sufren este drama, a través de la vinculación de los colegios distritales femeninos. "Me quedó claro que lo de hoy es un mensaje a la indiferencia de Colombia", dijo Estefanía Gutiérrez, que cursa once en el Policarpa.
Ayer también ocho diputados belgas de distintas tendencias democráticas de Europa se reunieron con el vicepresidente Santos para pedirle que se abra la discusión sobre un acuerdo humanitario, única salida que dijeron ven al drama de los secuestrados.
"Él (Santos) dijo que era la persona más opuesta al acuerdo humanitario, incluso más que el Presidente", comentó preocupada Marie Nagy, diputada de los ecologistas verdes, quien insistió -a nombre de la delegación- que reconocer la necesidad de acudir al instrumento de un intercambio humanitario, no es legitimar una práctica que Europa a todas luces rechaza.