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El 87 por ciento de los niños colombianos en las filas de la guerrilla y de los paramilitares se adhirieron a esos grupos 'voluntariamente', y la mitad de ellos han cometido algún asesinato, han participado en torturas y han vigilado a secuestrados, según un informe divulgado hoy.
La mayoría de esos niños combatientes ingresó porque 'le gustan las armas y los uniformes', indicó un estudio de la Defensoría del Pueblo, realizado con el apoyo de la delegación en Colombia del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
El informe indica que en los últimos cinco años ha disminuido la edad de los menores que ingresan en las filas rebeldes, pues pasó de los 13 años y ocho meses a los 12 años y ocho meses.
Las cifras son el resultado de una extensa consulta de la Defensoría de Pueblo realizada entre agosto y septiembre de 2005 a 329 'niños de la guerra', ahora ex combatientes.
El estudio indica que más de la mitad (el 55 por ciento) de las niñas fueron violadas por sus comandantes y muchas, la mayoría de ese porcentaje, fueron obligadas a abortar.
De los 80 niños que respondieron afirmativamente a la pregunta de si habían realizado 'actos en su cuerpo o en el de otra persona', un 39 por ciento dijo que fue 'obligado a matar', un 19 por ciento 'a mutilar', y un 16 por ciento 'a torturar'.
En algunos casos, los menores empuñaron las armas 'por venganza', pues sus familiares fueron asesinados y muchos padecieron ocupaciones de pueblos y matanzas y el 15 por ciento fueron amenazados, e igualmente fueron víctimas del desplazamiento.
El 67 por ciento optó por el camino de las armas por maltratos en su propia casa y un 10 por ciento de las niñas desveló que había sido violada por un familiar.
El estudio también indagó sobre la desvinculación de estos menores de las filas y un 45,1 por ciento admitió que había 'escapado', un 35,5 por ciento que había sido 'capturado' y apenas un 2,8 por ciento señaló que 'el grupo lo dejó ir'.
Entre las 'razones para escapar', el 18,6 por ciento de estos menores respondió que 'me iban a matar' y el 15,6 por ciento que 'por la familia', pero también hubo respuestas como 'no dieron lo que me prometieron' o que estaba 'aburrido del monte'.
En la presentación del informe, el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, destacó que en las desmovilizaciones de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), los paramilitares de extrema derecha, no fue entregado ninguno de los 212 menores de edad que admitió que tenía en sus filas.
Sin embargo, algunos han sido detenidos y otros se entregaron de manera voluntaria a las autoridades tras huir.
En el estudio se destaca, asimismo, que de los 329 consultados, 196 han pertenecido a más de uno de los grupos armados colombianos.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con el 54,8 por ciento, y las AUC, con el 22,3 por ciento, seguidos por el Ejército de Liberación Nacional (ELN), con el 15,1 por ciento, encabezan la lista de grupos con mayor presencia de niños en sus filas.
Pérez también llamó la atención de que, debido al hecho de que los menores en las filas de las AUC no fueron entregados durante las desmovilizaciones (más de 31.000 combatientes entre 2003 y abril pasado), estos niños 'no tienen derecho a los beneficios jurídicos' de los adultos.