¿Feliz Navidad?
25/12/2004 - El Tiempo, le Courrier International
Papá Noel debería estar contento: el mundo tiene 2.184 millones de niños, 618 millones de los cuales tienen menos de 5 años. Pero Papá Noel tiene pocos motivos para la felicidad: una de cada cinco familias de esos pequeños tendrá menos de un dólar para el día de Navidad y más de 1.000 millones de niños del mundo estarán en condiciones tales de pobreza, enfermedad o guerra que la palabra regalo no será para ellos nada más que un sueño esta noche.
Esta es una reflexión que es imposible no hacerse después de leer el informe Estado Mundial de la Infancia 2005: La infancia amenazada, recién publicado por Unicef.
Los estragos de la pobreza bastan para que Papá Noel no vuelva a emitir su sonoro 'Jo, jo, jo'. Noventa millones de niños están gravemente desnutridos; 11 millones de niños menores de 5 años mueren cada año, la mitad de ellos por física hambre; 400 millones no cuentan con agua potable; 500 millones no tienen acceso a instalaciones sanitarias básicas y 270 millones, a servicios de salud; 640 millones no habitan una vivienda adecuada; 140 millones de menores entre los 7 y los 18 años no han ido jamás a la escuela y 300 millones no saben lo que es un radio, un televisor, un teléfono o un periódico. De los 843 millones de personas que esta noche pasarán hambre en el mundo, 153 millones tienen menos de 5 años.
Desde 1990, entre 1,6 y 2 millones de niños y niñas han muerto en conflictos armados, 4 millones han sido heridos gravemente y un millón quedaron huérfanos o fueron separados de sus familias. En unos cuantos días de 1994, durante el genocidio de Ruanda, 300 mil fueron asesinados, la misma cantidad que nació en Canadá en todo el año 2003. Veinte millones -el equivalente a la población menor de 5 años de los Estados Unidos- han sido desplazados violentamente. Trescientos mil niños están reclutados a la fuerza en grupos armados de todo el mundo.
De los 143 millones de menores de 17 años que son huérfanos, 14 millones perdieron a sus padres por el sida (Save the Children calcula que para el 2010 serán 25 millones).
Trece millones de niñas-adolescentes dan a luz cada año y 70 mil de ellas mueren en el parto o por complicaciones previas; 1,2 millones son objeto de trata y 2 millones pasarán la noche de Navidad obligados a prestar servicios en la tenebrosa industria del sexo infantil. Los niños son secuestrados por dinero, como hacen las Farc; usados como carne de cañón, como ocurrió en la escuela de Beslán, en Rusia, o convertidos en esclavos sexuales por organizaciones como el Ejército de Resistencia del Señor, en Uganda.
Pese a que está lejos de los últimos lugares y a que en varios campos ha mejorado en la última década, a Colombia le sobran motivos de vergüenza. Tenemos 16,7 millones de menores de edad; para 6,5 millones que están en la pobreza y más de un millón en la miseria, las palabras 'cena' o 'regalo' de Navidad son una entelequia. Como lo son para los más de 6 mil niños que encontrarán la Nochebuena reclutados por los grupos armados, y para los más de un millón que han sido desplazados por el conflicto.
Nueve de cada cien de los 973 mil niños que nacieron el año pasado sufrían de bajo peso; cerca de 20 mil morirán antes de cumplir 5 años. Según la Defensoría del Pueblo, en el 2001, 11 niños murieron violentamente cada día, 11 mil fueron maltratados en sus casas, otro tanto fueron objeto de abuso sexual y 4.500 fueron abandonados. Para 1999, 2,8 millones de niños estaban por fuera del sistema educativo y 2,7 millones trabajaban, 323 mil de ellos en servicio doméstico en las grandes ciudades.
¿Feliz Navidad? Hay una sola estadística que no trae el informe de Unicef: ¿cuántos niños del mundo ni siquiera saben que existe Papá Noel? Esta noche, el viejo Santa Claus, como también lo llaman, no tiene motivos para llorar de alegría sino de tristeza. Él no es responsable. Los que sí lo son, los gobernantes y poderosos de este mundo, deberían congregarse junto al pino, a llorar de vergüenza.
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