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Las primeras conversaciones entre familiares de algunos de los rehenes en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y miembros de esa organización se llevaron a cabo recientemente en la frontera amazónica colombo-ecuatoriana.
En las mismas intervino un diplomático europeo que indicó a LA HORA que la guerrilla está dispuesta a ir a la firma del canje o intercambio de prisioneros.
Tras esas reuniones, el gobierno colombiano aceptó dialogar con la guerrilla en la localidad de Aures, en el suroeste colombiano, a donde viajó en las últimas horas un grupo de familiares de los secuestrados.
Esta es una alternativa que presenta el gobierno de Álvaro Uribe, ante la exigencia de las FARC de que se desmilitaricen los municipios de Florida y Pradera, en el Valle del Cauca, para negociar el intercambio de 59 cautivos, a cambio de cerca de 500 rebeldes presos.
A pesar de que el presidente Uribe ha dicho que está dispuesto a negociar el canje, rechaza retirar los soldados y los policías de esos dos municipios, considerados de importancia estratégica por los militares.
El francés Fabrice Delloye, ex esposo de la candidata presidencial Ingrid Betancourt, en poder de las FARC desde febrero de 2002, dijo que considera la propuesta como positiva, pero pidió al gobierno complementarla.
"Las FARC van a pedir el despeje de Aures y por eso le solicitamos al gobierno que tome las decisiones completas y anuncie que está dispuesto a desmilitarizar el pueblo", anotó.
"Esperamos que no sea un diálogo de sordos", advirtió.
Delloye se desempeñó hasta hace poco como funcionario de la embajada de Francia en Quito.
Pero Uribe aclaró ayer que aceptar una reunión con las FARC y hablar de intercambio humanitario de rebeldes con secuestrados no implica que se va a desmilitarizar el territorio.
"Si la respuesta por parte de las FARC no es afirmativa por ahora, continuaremos buscando por otras vías la liberación de los secuestrados", dijo a su vez un allegado de estos.
Otras gestiones
Yolanda Pulecio, madre de la política Ingrid Betancourt, secuestrada desde el 23 de febrero de 2002, aseguró que sí se han registrado avances en la posición del Gobierno, como el hecho de que el Presidente aceptó que sea la Cruz Roja Internacional la encargada de brindar las condiciones de seguridad en caso de que se concrete una reunión.
Esta fue una de las condiciones exigidas por las Farc en su reciente encuentro con el emisario del presidente francés Jacques Chirac.
Por su parte, el número dos de las FARC, Raúl Reyes, afirmó que "el 70% de los colombianos en los que nos incluimos nosotros espera diálogos hacia la paz con las guerrillas revolucionarias, la firma del canje o intercambio de prisioneros".
Por otra parte, otro comandante de las FARC, Alfonso Cano -dirigente también del Movimiento Bolivariano, jefe del Comando Suroccidente, posible sucesor de Manuel Marulanda al frente de las FARC y cuyo verdadero nombre es Guillermo León Sáenz Vargas- reveló que su hermano Carlos Roberto se preparaba para viajar ayer a Suiza donde llevará a cabo varias gestiones, tendientes al canje de rehenes.
Sáenz, dirigente de la ONG Agenda Bogotá, cuenta para esta gira con el apoyo del sacerdote católico Darío Echeverri, quien lo acompaña.
Un vocero de la organización había dicho hace dos semanas a LA HORA que "no existe justificación política alguna, ni motivación ideológica posible para que miles de colombianos y de colombianas permanezcan sometidos a la degradante e inhumana condición de secuestrados".
Viraje total
En cuanto a los posibles diálogos en Aures, el alto comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, reiteró que no habrá despeje, pero que se crearán las condiciones que garanticen la seguridad al grupo armado, el Gobierno y la comunidad.
El comisionado aclaró que no hay un plazo para esperar la respuesta de las Farc. "Siempre que hay una propuesta de una de las partes la otra desconfía. Aures no fue propuesto por el Gobierno ni por las Farc. Fueron los familiares, y eso ya es un paso adelante", dijo.
"Tengo instrucciones de parte del señor presidente de reunirme con las FARC en cualquier sitio, el día y la hora que ellos establezcan con unas condiciones de seguridad que les den confianza, con acompañamiento nacional o internacional, el que ellos consideren adecuado", manifestó.
El anuncio supone un viraje en la postura radical que había tenido hasta ahora, ya que Uribe había reiterado en varias ocasiones la exigencia de que las FARC liberaran de forma incondicional a los rehenes.
Las FARC tienen en su poder a unos 60 políticos, soldados y policías secuestrados en distintas fechas y que en algunos casos llevan hasta siete años cautivos.
Mientras tanto, como lo ha venido informando este diario, continúan las conversaciones secretas entre voceros de las FARC y los rehenes en la frontera norte.
Secuestro
Los que aún son cautivos
Entre las personas secuestradas por las FARC se halla también Clara Rojas, que era candidata a vicepresidente con Ingrid Betancourt para los comicios de 2002, en los que resultó elegido presidente Álvaro Uribe.
También están cautivos 12 diputados, el ex gobernador del departamento del Meta Alan Jara, el ex ministro de Desarrollo Fernando Araújo, cinco ex congresistas y decenas de soldados y policías.
Las FARC incluyeron en la misma lista a los estadounidenses, Marc Goncalves, Thomas Howes y Keith Stansell, que viajaban por la selvas del sur colombiano en un avioneta de espionaje y cayeron en manos de los rebeldes.
Análisis
Yolanda Pulecio, madre de Ingrid Betancourt
Vivimos con los sentimientos a flor de piel: un día ilusionados y otro decepcionados, en medio de dos posturas prepotentes mientras nuestros familiares se pudren en la selva.
Quisiera parecer de hierro, pero ya no puedo disimular. Siento una gran angustia, me duele que estemos atrapados en medio de este juego político que tienen el gobierno y la guerrilla, para los que no vale ni cinco centavos la tragedia que vivimos con nuestros familiares secuestrados.
Ahora estamos esperando la reacción de la guerrilla al indulto y de Uribe sobre la nueva propuesta. Así vivimos: entre la esperanza y el miedo. Un día sentimos avances hacia el acuerdo y otro día vemos, con tristeza, retrocesos.
El tema del acuerdo humanitario se ha vuelto tan recurrente que pasa mucho, pero no sucede nada. Nos hacemos muchas ilusiones y terminamos desinflados.
OPINIONES
"Es un gesto de nuestro gobierno que nosotros entendemos y apoyamos. Las FARC tienen una oportunidad, aunque por lo general han actuado torpemente".
General Carlos Ospina, comandante de las Fuerzas Militares de Colombia.
"Hacemos votos para que este hecho marque una etapa hacia una solución del doloroso problema de los rehenes y hacia la reconciliación nacional en Colombia".
Hervé Ladsous, portavoz de la cancillería francesa.