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Es posible que tras la ola de rumores sin confirmar sobre la suerte y paradero de la ex candidata a la presidencia de Colombia Ingrid Betancourt y entre mensajes que de uno y otro lado del Atlántico en torno al caso, se esté moviendo algo en función de la liberación de los rehenes de las FARC, incluidos los tres estadounidenses. O ¿cómo explicar la aparente comedia de equivocaciones que rodea el envío de un avión hospital francés que desde hace casi una semana permanece en Bogotá a la espera de una improbable señal de las FARC?
Hay quien dice que el cúmulo de versiones sirve de mampara a un eventual traslado de un grupo de secuestrados desde el Guaviare, en el sur de Colombia, hacia la frontera con Venezuela, aprovechando el comienzo de la temporada invernal que facilita el transporte fluvial. Pero ésta es sólo otra especulación más.
Ubicuidad
Para bien o para mal el cautiverio de Ingrid Betancourt ya tiene visos de leyenda. En las últimas semanas, como un fantasma que se aparece simultáneamente en diversos lugares, a la ex candidata presidencial, rehén de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC, la ‘han visto' en los departamentos de Guaviare, Putumayo y Caquetá, separados por miles y miles de kilómetros en las selvas de la orinoquia y la amazonia.
Según la voz a voz, Ingrid, ciudadana colombiana y francesa, aparece unas veces rodeada de 200 guerrilleros a las puertas de un destartalado puesto de salud rural, otras caminando dificultosamente por una trocha, o vadeando un río en una lancha; siempre fuertemente custodiada por los farianos (miembros de las FARC).
En medio de esa nube de conjeturas, alimentadas por la imaginación popular y exacerbadas por noticieros y periódicos, arribó hace cuatro días a la base militar de Catán, en Bogotá, un avión hospital de la Fuerza Aérea Francesa. El aparato espera alguna señal de las FARC, organización que la secuestró hace seis años largos que permita prestarle asistencia médica en algún lugar de la selva. Pero la nave sigue en las goteras de la capital.
Coincidencialmente la Fiscalía divulgó un diagnóstico que, asevera, realizó el médico Uriel Rodríguez, miembro de las FARC, detenido el 27 de marzo cerca de Bogotá, según el cual Ingrid padece "dolor agudo a nivel hipocondrio derecho hepatomegalia, gastritis crónica, reflujo esófago gástrico, dolor antropilorico, paludismo falciparun, paludismo vivax, colon irritable y desnutrición grado A".
Con certeza lo único que se sabe de Ingrid es que el 4 de febrero estaba viva aunque muy frágil y débil, según Luis Eladio Pérez, quien se cruzó con ella ‘cinco minutos', cuando iba camino de la libertad, junto con Gloria Polanco, Eduardo Gechen y Orlando Beltrán.
Mediación
Pérez, que impulsa una propuesta que ya expuso a los presidentes de Colombia y Francia y espera presentar a George W. Bush, para lo cual se ha reunido con el embajador estadounidense en Colombia, se refirió ayer, optimista a estas gestiones.
"Estados Unidos está abierto a cualquier posibilidad en aras de salvar la vida de sus conciudadanos", dijo Pérez, en alusión a Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell, de grupo de los llamados ‘canjeables'.
Aunque pasó relativamente inadvertido, el 26 de marzo llegó a Bogotá el gobernador de Nuevo México, Estados Unidos, Bill Richardson, reconocido mediador en liberación de rehenes, y ex candidato presidencial demócrata. Partidario del intercambio humanitario, se sabe que está en consonancia con los familiares de los rehenes y tiene el respaldo del Departamento de Estado. Aquí se entrevisto con el presidente Álvaro Uribe; el comisionado de Paz, Luís Carlos Restrepo; el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos; y la senadora Piedad Córdoba. Y anunció que viajará a Caracas para hablar con el presidente Hugo Chávez.
¿Fracaso?
Desde la plaza de la Ópera, en París, con ocasión de las ‘marchas blancas' que por la liberación de Ingrid y demás rehenes se realizaron recientemente en 15 ciudades francesas, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, pidió a "quienes tienen la responsabilidad de conducir las instituciones de la democracia" aligerar el camino hacia el intercambio humanitario, lo que fue interpretado como un mensaje dirigido al presidente colombiano.
Entre tanto, Astrid Betancourt, hermana de la secuestrada Ingrid Betancourt, ha hecho un llamamiento a mantener la presión mediante la movilización. "Esta marcha no puede ser la última: estaremos presentes hasta que no quede ningún rehén", dijo. El viernes había hablado de fracaso de la misión humanitaria del avión hospital, porque, "no se hizo en concertación con las FARC ni por los cauces habituales, que pasaban por haber avisado al presidente Chávez". Sin embargo, su esposo, Daniel Parfait, ex embajador en Colombia, Director para las Américas y el Caribe del Gobierno francés, integra la comitiva humanitaria.
Es un hecho que no hubo acuerdo entre el Palacio del Eliseo, en París, y el secretariado de las FARC, en algún lugar de las montañas o selvas de Colombia, previo a la llegada del Falcon 500 a Bogotá.
La semana pasada, a manera de explicación, desde Bucarest, donde acompañó al presidente francés, Nicolás Sarkozy, a la Cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, el canciller Bernard Kouchner, dijo: "si no lo intentamos no puede haber sino fracaso, y por eso lo intentaremos". Y agregó: "si hay alguna esperanza, el señor Chávez y el señor Sarkozy irán a recoger a la señorita Betancourt a la frontera", en alusión a una propuesta del mandatario venezolano que también sugirió acudir al presidente estadounidense George W. Bush de quien afirmó"que tiene mucho que ver en esto".
La cuna del rumor
En tanto, a la espera de que pase algo, una avanzada de reporteros permanece en San José, capital del departamento del Guaviare, en cuyos confines aún impera la ley de las FARC, y se da como cierto que permanecen los campamentos de los ‘canjeables'.
Al sur oriente de esta ciudad de 50 mil habitantes, sede de una poderosa base militar antinarcóticos, queda La Paz, un caserío en el que estaría el origen de las confusas versiones. Contó el sacerdote Manuel Mancera a periodistas de medios europeos que el día en que las FARC liberaron a Luís Eladio Pérez, Gloria Polanco, Eduardo Gechen y Orlando Beltrán, después de un oficio religioso se le acercó un guerrillero y con sigilo le pidió: "padre, ore por Ingrid" que está muy mal. Mancera se sintió obligado a pedir a los radioescuchas de un programa que tiene en la emisora local que lo acompañaran en las plegarias por la salud y vida de la única mujer del grupo de ‘canjeables', con lo que disparó no sólo cadenas de oración sino la siempre febril imaginación popular.
Las versiones llegaron a estaciones de radio de incidencia nacional y a redes de informantes de la Defensoría del Pueblo que el 27 de marzo dio una voz de alerta, preámbulo de un decreto presidencial en el que el Gobierno ofrece a cambio de Ingrid liberar a guerrilleros presos.
Entre tanto, en París, a un manifiesto con 650 mil firmas que los comités de solidaridad con Ingrid entregaron al presidente Sarkozy, sobrevino otra petición al comandante de las FARC, Manuel Marulanda: "Tome esta decisión: libere a Ingrid Betancourt"; luego, la solicitud a Uribe de autorización de la misión humanitaria, y, finalmente, el envío del Falcon 500 a Bogotá.
Este fin de semana el cura Mancera le dijo a la corresponsal del diario español El País: "no creí que se armara tanto alboroto" al tiempo que se preguntaba si habría sido utilizado para difundir la versión quién sabe en función de qué propósito.
Pruebas de vida
De quien sí se conocieron pruebas de supervivencia fue del ex senador Óscar Tulio Lizcano, secuestrado hace 7 años. Un vídeo que entregó la senadora Córdoba a la familia lo muestra rodeado de guerrilleros armados y con una bandera de las FARC de fondo.
"Comandante Chávez, haga usted como buen soldado de Simón Bolívar lo imposible para sacarnos de aquí porque nos estamos pudriendo en esta selva", dice el político que más tiempo lleva en cautiverio. Al presidente Uribe le pide que "reconsidere su pétrea actitud de no despeje. Le pedimos el no rescate por la fuerza, no queremos que nuestros familiares reciban nuestros amarillentos huesos en bolsas negras".
Este hecho reafirma a quienes creen que cualquier contacto con las FARC pasa por el presidente de Venezuela y la senadora colombiana, que ya lograron la liberación de seis rehenes. Aunque uno y otra han dicho que con la muerte del segundo hombre de las FARC, Raúl Reyes, bajo fuego militar colombiano en territorio ecuatoriano, a principios de marzo, quedaron rotos los canales por temor a que organismos de inteligencia rastreen las comunicaciones, todos los caminos conducen a su mediación.