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La senadora colombiana Piedad Córdoba aseguró hoy que el gobierno de su país utiliza de "forma perversa" e "irresponsable" el estado de salud de Ingrid Betancourt, secuestrada por las FARC, para ocultar la "crisis interna", que "es sumamente grave".
Córdoba, que participó hoy en Barcelona en las VI jornadas sobre Colombia organizadas por la Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo, resaltó la coincidencia de que el mismo día en que salió a la luz pública la noticia de que Betancourt estaba "a punto de morir" fueran detenidas "personas absolutamente cercanas" al presidente colombiano, Alvaro Uribe, "por asuntos de parapolítica".
La senadora que ha actuado como mediadora en la liberación de algunos de los secuestrados por la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), y que ha criticado la "estrategia" de no permitir "nuevos canjes humanitarios", cree que, hasta donde ella tiene conocimiento, "que fue hasta hace muy poco", la salud de Betancourt no mostraba un estado "crítico".
Córdoba recordó que ella estuvo también retenida, y aunque reconoció que el estado mental de la ex candidata a la Presidencia de Colombia no debe ser bueno, sostuvo que en los procesos de liberación en los que ha participado "siempre se argumenta que las personas están a punto de fallecer, y cuando se las encuentra están más aliviadas de lo que se decía".
La senadora, que se ha reunido con el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, destacó el papel de mediador en este conflicto del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
"Así como la guerra pasa por (George) Bush, el acuerdo humanitario y la paz pasa por Chávez", afirmó Córdoba, para quien el presidente venezolano ha seguido el camino de intentar buscar el acercamiento a las FARC.
También dijo que "hoy no queda ninguna posibilidad de que otra persona pueda alcanzar ese grado de confianza que tiene el presidente Chávez" con la guerrilla.
"Pero quiero dejar claro que no soy diplomática ni del gobierno venezolano, ni de Chávez, soy su amiga", añadió.
Córdoba aseguró que el papel de mediador que ella misma está desempeñando en el conflicto ha provocado que haya recibido amenazas de muerte e incluso agresiones en aeropuertos o en el interior de aviones, y cree que es una "presa fácil" ante un posible atentado.
"Pero yo asumí quemarme políticamente si fuera necesario, porque sé que a la larga la historia dará cuenta de lo que se estaba tratando de hacer", afirmó la senadora, que se ha autocalificado como una "piedra en el zapato del 'establishment' que negocia el país como quiere y que es inconsciente ante la pobreza".
No obstante, considera que cada vez más la población se está sensibilizando para conseguir la paz, y que mientras se da una debilidad creciente en los partidos políticos, se ha producido un renacimiento de algunos sectores sociales, como los universitarios, los colectivos de mujeres o las minorías indígenas.
"Si algo ha perdido valor en Colombia es la vida, y creo que dos de las tareas que tenemos es recuperar el valor de la vida y de la libertad", agregó.
Sobre la eventual reelección de Uribe, Córdoba dijo que "no tiene la mayoría, porque la mayoría de sus amigos ya van para la cárcel, y es difícil que logre mantenerla en el Congreso".