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El Eln descartó, por ahora, la propuesta del presidente Álvaro Uribe Vélez de terminar los secuestros como una de las condiciones para iniciar un diálogo con el Ejecutivo. Pero tiene intención de buscar fórmulas para una paz negociada en el país.
Así lo señaló Antonio García, uno de los jefes del Comando Central (Coce) de ese grupo rebelde, quién además cuestionó que, durante la cumbre de los presidentes de Venezuela, España, Brasil y Colombia, en Guayana, Uribe violara la confidencialidad de los acercamientos sostenidos.
"El presidente Uribe no tuvo la delicadeza de respetar la confidencialidad que se había convenido y empezó hablando "entre nosotros" en una reunión de más de 200 personas y que estaba siendo transmitida por la televisión", sostuvo el jefe guerrillero.
Durante ese encuentro, realizado la semana pasada, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, le hizo saber a Uribe que sus declaraciones estaban siendo transmitidas. Allí, Uribe reveló que no "tendría presentación" conversar con el Eln en México u otro país aceptando que ese grupo armado no atacara la fuerza pública, pero sin exigirle respeto a la población civil.
Previo a lo dicho por el Presidente, el alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, dio a entender en Bogotá que las gestiones entre ambas partes iban por buen camino y que se estudiaba "cualificar la fase exploratoria y darle continuidad a un proceso de paz."
Para García, lo más delicado del hecho fue que "terminó públicamente con una discusión que traíamos de manera bilateral y sin contar con nuestra presencia, acabando de raíz la posibilidad de flexibilizar los puntos de vista".
Advirtió que esa violación a la confidencialidad no rompe la posibilidad de diálogo, pero sí la dificulta. "El Eln (...) aceptó parte de los condicionamientos: suspender las operaciones militares ofensivas contra la fuerza pública y los ataques a la infraestructura durante el tiempo que durase la reunión (...) Como no pudimos llegar a un acuerdo le dijimos al delegado que siguiéramos estudiando el asunto para buscarle una salida y que no precipitáramos una salida equivocada de manera pública, dado que el gobierno también exigía confidencialidad", dijo.
Afirmó que el secuestro es una renta con la que "necesita" financiarse ese grupo armado.
"Como el Eln se ha negado y se seguirá negando a involucrarse en el narcotráfico, ahora no puede suspender las retenciones y las impuestaciones (sic), porque necesitamos financiar nuestras actividades políticas y sociales y el sostenimiento de sus hombres", sostuvo García.
Apoyo internacional
En el caso de la Cumbre de Guayana, el Eln tenía otro propósito con el envío de la carta que le hizo a los otros mandatarios asistentes.
"En aras de buscar apoyo internacional para un proceso de paz para nuestro país, enviamos una carta a la reunión de presidentes en Guayana. En dicha comunicación, que conoció previamente el gobierno colombiano, no exponíamos nuestros puntos de vista, sino que era un mensaje genérico solicitando una mirada generosa de dichos gobiernos para con el proceso de paz".
El grupo guerrillero dijo que por el incidente no se cierran las puertas a un diálogo, pero insistió en que con lo ocurrido en Guayana, el Presidente puso en "el escenario público nacional e internacional una discusión que era bilateral y confidencial, y al expresar de manera inflexible su punto de vista petrificó la búsqueda que traíamos y ahora es muy difícil que las dos partes nos podamos mover", insistió.
Facilitación
Según las declaraciones del jefe guerrillero, los embajadores de Venezuela, Brasil y España han anunciado visita a Francisco Galán, rebelde recluido en la cárcel de máxima seguridad de Itagüí, quien sí se ha encontrado el facilitador Andrés Valencia, nombrado a mitad del año pasado por el gobierno mexicano.
Precisamente sobre la labor del facilitador, García comentó que los acercamientos con el Gobierno presentan serias dificultades relacionadas con el papel jugado por el facilitador de México, puesto que, según ese jefe guerrillero, no hay ecuanimidad.
"Como el Gobierno hablaba permanentemente con el embajador (...) el Coce le solicitó al facilitador mexicano una reunión para intercambiar sobre los posibles cursos del proceso (...) el Gobierno puso condiciones al Eln para hablar con el facilitador (...) solicitaba cese al fuego y a las hostilidades para hablar con el facilitador, eso es un total contrasentido, pues equivale a decir acabemos la guerra para sentarnos a hablar para ver si se puede acabar la guerra", advirtió García.
El jefe rebelde llamó la atención sobre la necesidad de que el proceso siga teniendo acompañamiento desde distintos sectores de la sociedad civil y reveló que cuando surgieron dificultades en la interlocución con Andrés Valencia, la Comisión de Facilitación de la Sociedad Civil ayudó para reanudar el proceso.
Por último, García fue enfático en asegurar que esa guerrilla exige que el Ejecutivo reconozca la existencia de un conflicto armado interno para poder negociar.
"Lo más grave es que el actual Gobierno niegue la existencia de un conflicto interno, porque quiere borrar la historia y con ella todos los estudios y reflexiones que tiene la sociedad, los sectores académicos, la intelectualidad, los mismos Gobiernos anteriores. Es un menosprecio a todos ellos (...) Este gobierno ahora dice que no hay conflicto, sino "terrorismo" y que lo va a derrotar o lo va a mandar a otro planeta, y al mismo tiempo dice que quiere buscar la paz".
En las declaraciones, García indicó que, por el momento, no ha estudiado una alianza de esa guerrilla con las Farc.