En la prensa   por  www.Betancourt.info 

>Adicionar en sus favoritos

>Búscar

Herramientas de traduccion :   >Free.fr  >Google


Civiles son usados como escudos humanos

30/04/2005 - Voces del Secuestro

Líderes indígenas del departamento colombiano del Cauca (suroeste), donde se libran fuertes combates desde hace dos semanas, denunciaron este viernes que tanto el Ejército como la guerrilla de las FARC usan a los habitantes de la zona como escudos humanos en el enfrentamiento. "El Ejército está tomando las viviendas de los habitantes de la zona como escudo e igual lo hace la guerrilla en otras poblaciones cercanas. Quiero hacer un llamado para que por favor se hagan (ubiquen) en lugares menos comprometedores para la población civil", dijo el líder indígena, Oscar Cuchillo a la radio Caracol.

El gobernador de la comunidad indígena Paez, que habita el departamento del Cauca, también pidió al gobierno que "retire los tanques (militares) del área poblada del municipio (de Tacueyó), pues las FARC los están mirando como objetivo militar y en cualquier momento los querrá atacar con lo que saldremos afectados los pobladores". Los combates entre el Ejército y las FARC en el suroeste de Colombia completaron el viernes 17 días, con un balance de al menos 39 muertos, según fuentes militares que dicen que la mayoría de ellos son guerrilleros.

Por su parte, en su más reciente parte de guerra, las FARC aseguraron que los primeros diez días de enfrentamientos dejaron 31 muertos (12 policías y 19 militares), pero no reportó muertes en sus filas. Igualmente, la guerrilla dijo haber derribado un helicóptero militar y averiado otros cuatro y dos tanquetas (vehículos blindados).

Los combates en el Cauca se iniciaron el 14 de abril, cuando comandos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) atacaron el poblado de Toribío, 600 km al suroeste de Bogotá, provocando la muerte de tres policías y un niño. En Toribío -símbolo de un movimiento indígena de resistencia pacífica- los rebeldes arremetieron con cilindros bomba contra la estación de policía, otras edificaciones oficiales y viviendas.

El hecho fue condenado por Naciones Unidas y organizaciones de derechos humanos colombianas y extranjeras, entre estas últimas Human Rights Watch y Amnistía Internacional, que exigieron a las FARC no atacar a la población civil. Desde entonces los combates se han extendido a las vecinas poblaciones de Jambaló, Tacueyó y Caldono, todas pobladas mayormente por indígenas.

La Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) desplegó en el área a centenares de miembros de la Guardia Indígena, un cuerpo pacifista, quienes armados de simbólicos bastones de colores tratan de proteger a los civiles de los combates y llevar comida y medicinas a los desplazados que huyen por los combates.

Luis Evelio Ipia, líder del resguardo indígena de Tacueyó -en donde han ocurrido los mas recientes choques- indicó que unos 1.200 indígenas han sido instalados en refugios temporales. Los campesinos e indígenas enfrentan también el peligro de las minas antipersonales que la guerrilla colocó en la región para frenar el avance de las tropas.

El gobierno del presidente Alvaro Uribe denunció que las FARC lanzaron el ataque desde una escuela y que varios guerrilleros se mezclaron entre los pobladores para evitar la acción de las tropas. En medio de esta ofensiva guerrillera, Uribe relevó el miércoles a cuatro generales de la cúpula del Ejército, una decisión que reveló una fuerte división al interior de las Fuerzas Militares por la decisión de crear comandos conjuntos para dirigir las operaciones.

Uribe tiene previsto viajar al Cauca el sábado, por segunda vez desde que se iniciaron los enfrentamientos. El mandatario aseguró que los choques no significan "un reverdecer de las FARC", que este año han dado muerte a por lo menos 80 militares en operaciones de asalto.


>Regreso 


>www.Betancourt.info