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Ingrid Betancourt tiene la palabra |
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(-->traduction automatique par ordinateur) Por Antonio
Morales Riveira Un mes de
antes de que fuera secuestrada en febrero del año 2002, Ingrid Betancourt
le dio una entrevista al sociólogo y periodista colombiano Guillermo
Solarte Lindo. En ella dejó plasmado su pensamiento y su ideología y sus
agudas críticas al sistema político colombiano. Dicha
entrevista no ha sido publicada en la prensa. Apareció en un libro del
autor con otros encuentros con diversas mujeres protagonistas de la vida
nacional. Y constituye hoy un elemento importante para medir el
pensamiento de Ingrid que sigue en manos de las FARC en las selvas
colombianas. Los rumores en torno a su salud y probable liberación continúan esta semana, pero no son más que versiones e informaciones vacuas. Nada es cierto, tan solo que Ingrid sigue en la manigua. Hemos querido para esta semana, salirnos del análisis y de la reflexión sobre lo que le ocurre por considerar que toda la información es incierta y en no pocas ocasiones manipulada por el poder y por la prensa misma. Por eso les presentamos unos apartes de dicha entrevista gentilmente cedidos por Guillermo Solarte Lindo a Terra Magazine. Por esta vez, que hable Ingrid… |
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“La
política es el ejercicio que todo ser humano hace cuando trata de soñar
un entorno ideal, por lo tanto es un ejercicio colectivo, histórico, de
mejoramiento de las condiciones. Creo que los sueños son los que
finalmente han moldeado la historia del mundo, pienso que el mundo ha
llegado a donde está precisamente porque han existido hombres que lo han
soñado tal y como lo conocemos hoy, no solamente en el ámbito tecnológico,
médico o de comunicaciones; sino también en lo político. Considero que
la política es el instrumento para hacer que esos sueños históricos, se
vuelvan realidad. Mi sueño es
la posibilidad de vivir en una Colombia que está latente, que siento
vivir pero que se halla completamente asfixiada y secuestrada por una
dirigencia obsoleta, anacrónica, con todas las características de los
siglos XVIII y XIX, pero resulta que ya estamos en el siglo XXI. Ese salto
hay que darlo, para lo cual debemos reestructurar nuestra sociedad, es
decir, debemos redistribuir el poder en particular.” ECOLOGIA
Y HUMANISMO “La
destrucción del planeta conlleva a la destrucción del ser humano, es
decir, para salvar al ser humano y para salvar la historia de la humanidad,
la condición primera es salvar el planeta. Colombia tiene una
responsabilidad inmensa en esta materia porque la primera potencia ecológica
en este asunto es América Latina y dentro de ese bloque ecológico
Colombia tiene una misión particular, obviamente por la riqueza que
tenemos en el ámbito de la biodiversidad: aguas, tierras, bosques,
nevados y todo lo que significa la riqueza colombiana, y dentro de esa
riqueza también tenemos una inmensa culpa. Cuando hablamos de ecología,
estamos hablando de la ecología inmersa en un sistema que contempla la
libertad de empresa, la libertad de mercados, es decir, una ecología
dentro de un sistema capitalista, pero obviamente una ecología que es
humanizante y, que de hecho, se acerca más a la reflexión de un nuevo
socialismo, a un socialismo capitalista. Por lo tanto, para mí, la ecología
es la bandera humanista de este principio de milenio.” CONTRA
EL CAPITALISMO RAMPANTE “Una
cosa es el capitalismo y otra cosa es el neoliberalismo. Hay allí una
reflexión que se tiene que hacer, porque lo que está legitimando el
neoliberalismo es un capitalismo rampante que sustente el consumismo, y el
consumismo es la producción del desperdicio. El neoliberalismo planetario,
o mejor, las características de una globalización neoliberal, no son
democráticas justamente por llevar implícitas la imposición del más
fuerte, no existiendo para muchos la posibilidad de actuar. Colombia tiene
que buscar dentro de esa globalización, poder actuar pero con unas reglas
en las cuales el sentir democrático se haga valer. La mayoría de los
pueblos del mundo, incluido Colombia, están jugando con unas reglas
desequilibradas a favor de los países del norte; esas reglas se tienen
que equilibrar. El consenso internacional apunta a que las estructuras en
donde se toman las decisiones de la globalización son estructuras que hay
que comenzar a reformar. Un planeta donde la mitad de la población vive
con menos de 1.000 dólares al año y otros con 14.000 dólares al año de
ingreso per cápita, nos esta diciendo que aquí hay algo que tenemos que
organizar, y eso creo, se hace a través de un proceso de democratización
de las estructuras de la sociedad internacional.” ANTES
QUE NADA ACABAR CON “Nada
de lo que propongamos tiene la posibilidad de aplicarse dentro de un
Estado corrupto. Pero ¿qué es el Estado? el Estado no es nada diferente
a los individuos que trabajan para él. El Estado es una entelequia, salvo
en el caso en el que se personaliza a través de quienes lo representan:
los funcionarios, los servidores públicos. En Colombia persiste un
clientelismo que ha matado al país, porque ninguna de las decisiones se
han tomado con el rigor que puede presuponerse de un Estado que funcione
en términos de honestidad. Entonces, ¿cuál es nuestra reflexión?: que
no vale la pena defender ninguna tesis económica en el país “ CAMBIAR
LAS ESTRUCTURAS “En
Colombia le hemos tomado el pelo a la historia durante cien años, es
decir, nos hemos vestido en un ropaje retórico, hemos vendido todo lo
bueno y lo malo haciéndole creer a los colombianos que estamos haciendo
reformas de estructura. Nunca hemos hecho reformas de estructura, ya que
tenemos la misma estructura de poder que se tenía en la colonia, con una
oligarquía muy cerrada en la toma de decisiones, una exclusión sistemática,
una expoliación del humilde y unas relaciones de poder excesivamente
arbitrarias. Colombia es un país donde no hemos logrado desatar la energía
de la gente para ponerla a producir, es un país que no ha podido
liberarse de las cadenas de un sistema económico completamente arcaico.
Colombia es un país rentístico, no es un país productivo, es
especulador; es un país donde las cosas se hacen a través del tráfico
de influencias y no a través de la competitividad, es decir, en Colombia
tenemos que desenmascarar las decisiones que se han tomado para poderlas
mirar cara a cara y denunciarlas. ¿Por qué insistimos tanto en el tema
de la corrupción como prioridad?, porque finalmente nos damos cuenta que
después de cien años aquellos que han venido dirigiendo al país han
podido esconder todas sus artimañas para mantener sus privilegios y
ahogar y asfixiar a Colombia con unos discursos progresivos a nivel
social, casi revolucionarios, sin haber tocado las estructuras.” INGRID
Y SU MIRADA SOBRE “En
Colombia con nuestra estructura todavía colonial, el poder político es
el que reparte el resto de poderes. Pienso que hay un factor que es
importante y es el hacer una identificación de las estrategias de los que
no quieren que las cosas cambien. Me explico: uno podría decir que en
Colombia hay una guerra civil, pero no creo que la guerra civil sea con
los bandos que estamos acostumbrados. La guerra es entre los que tienen el
poder de la plata, de la política, de las armas, y los demás ciudadanos
que están frente a los abusos de poder de esos poderosos. ¿Por qué digo
que hay que desenmascarar esas estrategias?, porque de alguna manera en
Colombia cada vez que hemos querido hacer una reforma estructural que
toque el poder ya sea político, económico o social, inmediatamente se
nos presenta la visión a través de los medios de comunicación del caos,
y para defender una supuesta. Y cada vez que vamos a tocar ese espacio,
cada vez que vamos a tratar de arreglar ese problema, que es el que está
generando el caos, la violencia, la pauperización, la falta de
oportunidades en Colombia, nos dicen que vamos a generar una crisis económica,
o que vamos a incentivar y a fortalecer a la guerrilla.” “Tenemos
una dirigencia excesivamente hábil, que ha pasado dos siglos de manera
inamovible, que ha logrado mantenerse a pesar de todos los movimientos
históricos, de todo el mundo. De las ideas nuevas que han surgido, nunca
nada llegó, siempre nuestra oligarquía supo maniobrar para mantenerse
con los mismos esquemas de poder, recogiendo y adueñándose de los
discursos que ponían en jaque y cuestionaban el status colombiano. Los
que más se podían perjudicar con la reforma agraria fueron quienes más
la defendieron para poderla violar, para poderla manosear y para que
finalmente no se hiciera. Los que hablaron de reformas sindicales en
Colombia, fueron los que más manipularon los derechos del trabajador, dejándolos
al capricho de la dirigencia de turno. Es decir, hemos caído en manos de
unos hábiles charlatanes.” PRENSA
Y MANIPULACION “Tenemos
un país que está en manos de personas que se benefician del sistema, que
lo ordeñan: políticos, empresarios, no todos, pero si los que están
arriba, los que logran hacer el lobby; también hay lideres sindicales que
logran sacar partido de sus relaciones privilegiadas con el Estado.
Adicionalmente están todos los medios de información, que por ser de
propiedad de los grupos económicos, para sobrevivir dependen de sus
relaciones con el Estado. Hay una cantidad de colombianos, que pese a su
origen social, a su arraigo ideológico o a su lucha, en algún momento
hacen el tránsito y caen en el grupo de los que sacan privilegios del
status quo. Hoy en día los colombianos se sientan frente a un noticiero,
oyen un programa de radio o leen un periódico y están leyendo entre líneas,
saben que lo que les están diciendo es para dirigirlos hacia un
pensamiento, para manipular su reflexión; y eso lo sabemos todos.” EL
CONGRESO ES UN MERCADO “En
él, las acciones altas son las que permiten dividendos. Puede ser un
mercado de valores, en el cual las acciones que más peso tienen son las
acciones que producen mayores dividendos, y las dos acciones que mayores
dividendos dan son las económicas, porque permiten ser sujeto de lobby y
por lo tanto permiten pedir retribución de los favores a través de la
financiación de las campañas, y las políticas porque son las reglas de
juego de acceso al poder.” “Los
hindúes dicen que para limpiar la escalera hay que comenzar desde arriba
y eso es así. En Colombia, la problemática local está amparada por los
mismos intereses de lo regional y de lo nacional. Por ejemplo, si vas a
cualquier municipio, encontrarás que el alcalde que está robando es la
ficha del senador, que es a su vez la ficha del Presidente. Cuando quieras
indagar verás que todas las posibilidades o mecanismos de control se
cierran, porque el procurador es el amigo de tal funcionario, el contralor
es el amigo del otro fulano tal, el fiscal también, y así sucesivamente.”
EN
COLOMBIA NO HAY DEMOCRACIA “Si
tenemos un capital democrático no es porque tengamos elecciones sucesivas,
es porque hemos tenido gente que ha dado la vida por esto, mediante la
creación de una resistencia. Un ambiente democrático es aquel donde los
ciudadanos puedan llegar en igualdad de condiciones a defender sus
pensamientos, en Colombia no tenemos un sistema democrático. Para mi
Colombia no es una entidad abstracta, para mi Colombia son los colombianos,
y por lo tanto la política tiene que ir dirigida a mejorar la calidad de
vida de todos ellos colombianos. Para ponerlo en términos muy humanistas,
como política a mí me interesa facilitarles la felicidad a los
ciudadanos colombianos.” LEGALIZACION
DE “El
problema de la legalización de la droga es diferente al problema de su
consumo. El verdadero problemas es el del comercio de la droga, y el
debate acerca de su legalización se tiene que dar en un contexto
internacional. Pienso que es importante defender la legalización de la
droga y yo lo haría en términos políticos. Ahora bien, lo que tengo muy
claro es que este es un proceso de reflexión, que específicamente para
Colombia, debe llevarse con mucha responsabilidad, ya que no podemos
defender la legalización mientras sigamos siendo los primeros productores
de droga en el mundo. No podemos ser voceros de legalizar la droga
mientras tengamos congresistas o presidentes financiados por la droga.
Cuando estemos dispuestos a que cuenten lo que tendrían que contar y que
aún no han contado, lo que permitiría poner en tela de juicio las
estructuras políticas que en este momento están dominando el país,
porque todo esto es un juego de dominó. El día en que podamos hacer eso,
tendremos la dignidad como país ya liberado de esas ataduras, para
decirle al mundo: miren la paranoia en la que estamos, porque finalmente
el tema de la lucha contra las drogas es el tema de la defensa de la
democracia. Todo violento por antonomasia es corrupto. Cuando planteamos
la lucha contra la corrupción como lucha fundamental de nuestro quehacer
político, lo que estamos planteando es un debate en torno al Estado.” INGRID
Y EL SACRIFICIO “Soy
una dama de hierro en mi trabajo, pero esencialmente soy el producto de mi
vida familiar, es decir, no podría llevar las luchas que llevo, ni tener
el radicalismo que tengo, ni actuar como actúo, si no tuviera el respaldo
absoluto no solamente de quien comparte mi vida, sino adicionalmente el de
mis hijos, que son las víctimas en todo este proceso. La ecuación es muy
simple: me considero una persona muy dura, muy firme, muy batalladora y
muy luchadora en el ámbito de mi profesión y en el ámbito social, pero
soy totalmente una mujer en mi ámbito familiar y por lo tanto en la
intimidad de mi casa los roles son muy convencionales. La relación con
mis hijos es excesivamente intensa, porque obviamente ni ellos ni yo, podríamos
vivir las separaciones o los riesgos, sin tener una comunicación que va más
allá de lo normal, hay una necesidad de comunicación exacerbada, ya que
son niños que han sufrido y que siguen sufriendo mucho. La ventaja es que
lo toman como un sacrificio constructivo.” ¿Qué
tan lejos están estas posiciones políticas de Ingrid de las de sus
captores? En buena parte más bien cerca. Pero allí sigue secuestrada. |
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